lunes, 28 de junio de 2010

JUEGOS

En el parque de la plaza bulliciosa, hoy sólo bulle el silencio expectante del partido. Dos niños se reparten el escaso barro que consiguen amasar con el agua de la fuente. La llevan en los cuencos de sus manitas hasta el parterre cuadrado que comparten con un platanero. Van y vuelven de la fuente a la tierra porque el agua se cuela entre sus dedos antes de llegar a destino. Les anima el aspecto cada vez más moldeable de la tierra, más mucilaginoso. Todas las ventanas exhalan un uyyyygggg coral, pero los niños permanecen ajenos al debacle de una pelota que no consigue rodar hacia donde todos quieren.
El mayor de los niños, de unos siete años, se levanta con un tornado de ilusión concentrado en el brillo húmedo de sus ojos.
¿Jugamos a la leyenda del dragón? pregunta.
Vale, responde el pequeño, yo soy la leyenda y tú eres el dragón.

22 comentarios:

Flavia Company dijo...

Qué ternura. Yo soy el dragón. Me ha encantado, sí señora.

Luis dijo...

Sin dudas esos niños seguirán siendo felices más allá del resultado que amargue a otros.
Un abrazo.

Gemma dijo...

Para ellos todo es posible. Hasta este reparto tan equitativo...

No sé si te das cuenta de que cualquier día de éstos vendrá un crítico y te dirá que Araceli Esteves compuso en los meses de verano del 2010 una serie de micros sobre fútbol, jeje...
Besos

savi dijo...

mucilaginoso ,...bonita palabra...¡ay!

manuespada dijo...

Muy apropiado para un día como hoy, cuando los parques estarán desiertos. Hermosa imagen. Me imagino a dos niños solitarios mientras salen voces de uyyyy por las ventanas, me encantaría que los dragones ganasen a los futbolistas.

Anónimo dijo...

Qué bonito.

Besos de una que estuvo en un parque infantil el viernes , en uno de los 67 cumpleaños a los que he asistido este mes.


Que tengas feliz verano, querida.
No te he dicho nada porque ya sabes que me voy a Canarias,otro año sin Palma y sin planes adultos.
En fin, ya hablaremos.
Muchos besos.

(REyes)

Araceli Esteves dijo...

Me alegro FLAVIA. Y ya me va bien a mí ser la otra, la leyenda.

LUIS, a los niños no les amargan esas tonterías de los adultos.

GEMMA, ja ja...buena sería que yo, que odio el fútbol, acabara de especialista en micros sobre el fútbol.

A mí también, MANU, sería sin duda una buena noticia.

A que sí, SAVI, a mí también me gusta mucho.

Ay, REYES, ya sales como ANÓNIMO, qué impresión.

Antonio de Castro dijo...

Que bonito. El final me ha devuelto a los tiempos en que leia Los hechos del Rey Arturo y jugaba con mi hermano en la casa en el campo de mis abuelos. En fin, nostalgias.
Un saludo

Pablo Gonz dijo...

La sagrada infancia. Me encantó el poder evocativo de este micro. Gracias por escribirlo.
Un abrazo,
PABLO GONZ

Isabel dijo...

¡Qué alivio notar cómo los niños siguen en lo suyo!
Mientras, el país entero se paraliza como si no hubiera nada más.
De haber tenido cerca tu parque me hubiera ido a jugar con ellos. Yo me cogería la leyenda.

Un abrazo

Olga B. dijo...

"Yo soy la leyenda". Qué bueno.
Y lo es, la de la infancia donde todo es posible a partir de un poco de barro. Son como Dios;-)
Un beso, Araceli, me ha encantado.
(Y esta vez no me ha dado miedo, je).

NáN dijo...

Bueno rebueno. Dicen que escribir de los niños es fácil, porque te hacen recordar tu propia infancia. ¡Qué va! Te puede estar gustando, pero como en el diálogo escribas algo que crispe, se convierte en bazofia. Por eso el tuyo, natural hasta el final, es bueno rebueno.

Araceli Esteves dijo...

Ay, ANTONIO DE CASTRO, esas nostalgias ya son parte de nosotros, basta accionar la tecla apropiada para que vuelvan a visitarnos.

PABLO GONZ, gracias a ti por leerlo y comentarlo.

Yo también me pido leyenda, ISABEL, y veo que en el parque ya estamos unos cuantos.

Araceli Esteves dijo...

OLGA, todo era posible cuando jugábamos con el barro. Aunque los adultos siempre acabaran estropeando el juego al obligarnos a lavarnos las manos.

NáN, regracias por tus elogios. Me alegro de que te gustara.

Txell Sales dijo...

Molt diferent als del teu estil propi, característic, exhuberant, palpitant i tanmateix, no el desmereix gens. Petonassos.

Anónimo dijo...

Yo lo veo en las mías, esa capacidad de que cualquier cosa sea juego, hasta escribir.
Y cuando se disfrutas escribiendo se leen textos como los tuyos.

Un abrazo

R.A.

Yo sigo pasando de futbol ante el estupor de mis vecinos, el sábado mientras se escuchaban unos alaridos(porque ya no eran ni gritos) nosotros jugábamos a cartas de magos.

BB dijo...

Un texto hermoso, tierno, que nos llena de esperanza. También yo jugué con el barro, absorta y evadida.
Un abrazo fuerte
BB

Isabel González dijo...

Mira Araceli, no sé que decirte, es tan ...real y tan profundo como entras en el alma de los niños, me encantó la manera de hacerlo. Un abrazo

Raúl dijo...

Con ese desapego por el deporte patrio, de mayores serán unos "fuera de la ley". Sonrío.

Ramon dijo...

Estic d'acord amb la Txell, molt diferent en l'estil dels que t'he llegit. Molt tendre i evocador d'un passat que ja no torna però que ve de gust fer-lo tornar al present encara que no sigui més que per sentir-nos més nens (quanta falta ens fa a vegades!).
Enhorabona, Araceli.

Araceli Esteves dijo...

TXELL, sí, de tant en tant em surten coses així.

R.A. pues sí, hay gente que pasa del fútbol. Me alegra comprobar que eres uno de ellos.

¿Qué tendrá el barro, BB, que a todos nos ha gustado tanto de niños?
Supongo que esa capacidad de ensuciar, entre otras cosas.

Me alegro, ISABEL, de que así te lo haya parecido.

RAÚL, no les dejarán estar fuera de la ley del fútbol, acabarán forofos como todos.

Hola RAMÓN, molt benvingut. A tots ens agrada retrobar el nen que sobreviu en nosaltres.

Flavia Company dijo...

Jugar con barro, sí... Yo hacía cazuelitas, platos... los dejaba secar al sol y se resquebrajaban por completo, pero qué alegría verlos cuajar y servir de recipiente a esas comidas inventadas e incomestibles que preparábamos mis primas y yo con hojas, piedras, bellotas.