sábado, 25 de octubre de 2008

EL DIA DE LAS ELECCIONES

El candidato electo mueve sus brazos como si abrazara a la multitud. Sus propuestas inflaman a la audiencia, cada vez más entregada al júbilo de la celebración. La promesas caen como agua bendita desde el púlpito. Ramón desde las gradas y arropado por otros militantes se une al griterío.
¡Guapo! grita una mujer desde una de las primeras filas. Y a ella se unen las voces de otras mujeres que repiten un guapo guapo guapo... que se multiplica por la sala como un eco hasta quedar ahogado por el aplauso final. El candidato intenta frenar la ovación moviendo sus manos arriba y abajo y acercándose al micrófono dispuesto a pronunciar una última frase. Banderas y gorras rojas y blancas, mecheros rojos y blancos, globos rojos y blancos se mueven en un agitado mar bicolor. Ramón esta feliz, los suyos han ganado y se siente por esta vez, parte de la historia. El gentío empieza a salir de forma ordenada del polideportivo. Ramón camina con paso ligero. Pocos metros antes de cruzar la avenida principal siente una pequeña punzada en la boca del estómago y se detiene.Un ligerísimo mareo apunta la aparición de una duda. Detiene sus pasos y espera unos segundos...pero no, no es nada, seguramente algo que habrá comido.

o tal vez

b) Se da cuenta de que no ha cambiado la hora a su reloj y por tanto viendo las cosas desde la perspectiva de una hora antes, el discurso del vencedor le parece lleno de lugares comunes y vulgares mentiras.

c) Como es daltónico, ha confundido el verde con el rojo y en realidad ha escuchado el discurso del candidato perdedor.

d) Cualquier otra cosa.



6 comentarios:

Reyes dijo...

jajajajaj
que empaná mental...
qué bueno...
anda que estas cosas no pasarán ni nada en carreras electorales maratonianas ...
y yendo más lejos, produce desconcierto, como cualquiera de nuestras jornadas de estrés y luchas varias.
Me ha gustado mucho.
Besitos.

Miguel Baquero dijo...

ja ja ja
Me quedo con la b. El tío se ha metido en un bucle temporal, el día de la marmota, y no hace más que oír el mismo discurso una y otra vez. ¿Te imaginas? Qué pesadilla más espantosa

PEGASA dijo...

Anda quesi se le juntó que durmió mal esa noche, la mujer lo hechó al sofá y el perro se le cagó encima. jajaja. Que cosas. Tu blog también entretiene al igual que otros de los que has visitado y te hacen que no te acuerdes del reloj.

el pasado que me espera dijo...

Si REYES, a mí lo que me sorprende, es que la gente se sienta tan, no sé...representada por alguien. La identificación total con un grupo político, con su ideario, la devoción ciega por el lider... esas cosas francamente se me escapan.
MIGUEL, es verdad, la idea del bucle es buena. Terrorífica, sin duda.
Hola PEGASA...bienvenida, y sí, la de horas que pasamos paseando por las pajarracas de otros!!

Anónimo dijo...

Opción E, sin duda...

Txell Sales dijo...

Sí, el poder i fins les eleccions són el pitjor ridícul humà. El poder té uns mecanismes que corrompen per ells mateixos