martes, 25 de noviembre de 2008

TRISTEZA


A veces es así,
te levantas y echas de menos un nombre.
A tus espaldas late aquello que fuiste,
que dejaste escrito en renglones desiguales.

El agujero de lo que queda por venir,
está abierto a la ferocidad de todas las posibilidades.

Yo solo desearía un ir pasando,
un tiempo lento, de silencios amables,
besos oportunos y pestañas saladas
por mareas benignas.

Duerme en mí lo que nunca concluyó,
me habita casi en exclusiva a veces,
convive con el dolor de lo definitivo.

En los días oscuros, tensos y vacíos,
bucear en mí misma es la única posibilidad,
y el mundo es un lugar inaccesible y ajeno
en el que otros cosen sus historias.

16 comentarios:

Mega dijo...

"El agujero de lo que queda por venir,
está abierto a la ferocidad de todas las posibilidades".

A veces es así; otras, con suerte, se manifiestan algo más tibias y mansas de lo que creímos.

Abrazos

Pedro dijo...

Tienes la rara destreza de la palabra precisa, la imagen certera y el tono sincero. Si el mundo es ese lugar "inaccesible y ajeno en el que otros cosen sus historias", a esos otros nos es dado ahora el privilegio de entretejernos en las tuyas. Es -incluso así, en la tristeza- una marea benigna que se lleva tanto ruido, tanta furia. (Y que, extrañamente, me llega mientras escucho una música que parece escrita para acompañar tus palabras, Tomasz Stanko Quartet, Lontano; un ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=8fz9_dLyeSo&feature=related). La fotografía que acompaña tu poema es, por cierto, fantástica. El fin de un día es el comienzo de otro, ¿no?

Miguel Baquero dijo...

Como te dije otra vez, no entiendo nada de poesía, pero entiendo que "yo sólo desearía un ir pasando" es un verso precioso

Reyes dijo...

El sueño de lo que nunca concluyó , yo creo que eso lo compartimos , hermana de palabras a veces, que es lo mismo que decir de sentimientos .
Perdona, me dejé llevar.
Debe ser el invierno.
Besos.

el pasado que me espera dijo...

Es verdad MEGA, a veces las cosas salen mejor de lo que uno esperaba, pero la incertidumbre resulta en ocasiones dificil de aguantar.

Gracias PEDRO, la foto que encabeza el poema la hice desde mi casa ( tengo el impagable privilegio del ver el mar desde mi balcón) un día en el que a las cuatro de la tarde el cielo se puso completamente negro (exactamente como se ve en la foto)y te aseguro que parecía el fin del mundo.
Ya me contarás qué te han dicho tus alumnos.

MIGUEL, yo no sé el motivo por el cuál a veces me siento más inclinada a escribir frases cortas y en columnas de renglones desiguales (un poema, en mi caso, no es más que eso). Supongo que tiene que ver con un cierto estado de ánimo. La tristeza o el amor, precisan de una síntesis que me impide el uso del párrafo.Hablo por mí, claro. Me alegro, en cualquier caso de que te toque alguno de mis versos.

REYES, celebro coincidir y que te dejes llevar...

Anónimo dijo...

Enigmática "pasadoquemeespera" de falda color turquesa, en verdad preferimos esa nostálgica tristeza que sentir ese miedo metálico y feroz abierto a todas las posibilidades. Lo que no deja de ser:"el borrador de la vida"
L.L.

Bárbara dijo...

Lo que fuimos y lo que seremos...parece que el resultado de esa ecuación debería ser nosotros mismos.
Me gusta la frase de Lennon: la vida es lo que sucede mientras estamos haciendo planes.

Raúl dijo...

Es curioso, pero, ¿te has fijado que el primero paso para combatir la tristeza siempre es el aislamiento? Ese bucear en uno mismo...

Pedro dijo...

Un balcón con vistas al mar ha de ser el mejor antídoto contra la tristeza, incluso en días como el que recogiste en los que parece acabarse el mundo... Eso me falta, incluso dolorosamente: el olor a mar, su presencia, su espera inagotable. Aquí, tierra adentro, apenas me consuela el gran lago, grande, limpio, civilizado, un ejemplo de urbanismo sostenible... pero no huele. Todas las mañanas cruzo el puente sobre el Rhin y aspiro con fuerza esperando que, por un raro milagro, el viento baje hoy un rastro salino enredado en la niebla. Nada. Todos los días sigo mi camino sin volver la vista atrás. Sé, sin embargo, que el día que por fin me alcance el aroma de esa brisa amada será el último día de mi vida. Así que cada mañana cruzo el puente con el alivio de haber sorteado mi destino una vez más. Te deseo largos, hermosos y felices días a la orilla de tu mar.

el pasado que me espera dijo...

L.L.,la suave tristeza no es mala compañía, siempre que no sea la antesala de la angustia que te atrapa y te deja hecho jirones.

BÁRBARA, el pasado que seremos, los recuerdos futuros...al final todo forma parte de lo mismo.

RAÚL, es verdad, la tristeza solo se puede vivir en soledad, la tristeza en compañía ya pasa a ser otra cosa.

PEDRO, yo no puedo ni imaginarme viviendo lejos del Mediterraneo. Cada mar tiene su personalidad, los que vienen de tierras con mares más aguerridos dicen que el Mediterraneo es como un lago. Es posible, pero oler sí que huele, como todo el mundo sabe, a sandía.

strongboli dijo...

Es verdad que la tristeza es algo muy personal, aunque aún lo es más la melancolía.
Tu primer verso (o frase, no sé) me encanta: a veces, los recuerdos acaban siendo sólo un nombre.

Raúl dijo...

Plenamente de acuerdo contigo, en cuanto a lo que me preguntas en tu segundo comentario. Creo que está sobredimensionada la cuestión de la monogamia. Sonrío.

TortugaBoba dijo...

Leerte como siempre, es un bálsamo. Mira que no entiendo de poesía, pero me calma y me relaja leer tus palabras. Me siento identificada.
Gracias pues.
Beso.

Guineu dijo...

Realment, està molt ben expressat, digne de grans poetes, la feblesa, de vegades és allò que et manté fort. La fotografia, de por. Un petó

El Hombre Blanco dijo...

"En los días oscuros, tensos y vacíos, bucear en mí misma es la única posibilidad"
Creo que adentrarse en uno mismo es, como muy bien dices, la única posibilidad de alejarse de la tristeza y de llegar a ser quienes en realidad somos.
Besos

Baby dijo...

Me gustan tus versos y me impactó
eso de "duerme en mí lo que
nunca concluyó/me habita en exclusiva a veces/ convive con el
dolor de lo definitivo/
es algo así como rendirse,
resignarse a ser hoy...