lunes, 2 de abril de 2012

HERMANOS

Tú, hermano, que nunca me engañas, ¿estoy vivo o muerto?
Muerto, hermano, muerto, los vivos no preguntamos.

14 comentarios:

Nicolás Jarque dijo...

Araceli, ¡Cuánta razón! Si me lo permites quiero interpretar este micro como una crítica a la sociedad en que vivimos, que está viva pero no pregunta, solo cuando bordeamos el límite a alguien se le ocurre preguntar: ¿por qué?

Me gustó.

Abrazos.

Felipe Postigo dijo...

Nicolás, por que lo que más nos horroriza es conocer la verdad.
Digo yo :)

Lola Sanabria dijo...

Aunque a veces estamos más muertos que aquellos que abonan la tierra. Un micro de los que levantan ampollas.

Par de abrazos bien vivos.

AGUS dijo...

Hiriente, preciso, letal.

Abrazos.

Gemma dijo...

Casi resulta preferible no tener hermanos con tan exquisita franqueza...
Besos!

Esteban Dublín dijo...

Qué maravilla. Una metáfora de la vida en un diálogo. Magnífico.

Elysa dijo...

¡Uff! esta conversación hiere.

Besitos

NáN dijo...

Creo que a veces no hay metáforas, símbolos, mensajes ni nada.

Samsa fue quien fue, pero se despierta siendo un escarabajo. Es real. Y por eso cada vez que lo leo me gusta más.

Tus hermanos están muertos, los dos. Realmente. A lo mejor desde hace 70 años; a lo mejor desde hace 3, o 15. Y por eso al leer tu relato realista se me ha puesto como un malestar.

manuespada dijo...

Has escrito una especie de paradoja infinita como esas que nos preguntábamos en el colegio sobre Dios, quién lo ha creado a él, y entonces el que lo creó a él, etc. Como esas cámaras de televisión que enfocan a la pantalla que emite lo que están enfocando. Besos.

Raúl dijo...

¡Bang!
Como un disparo.

Isabel dijo...

Lo que me alegro de ser hija única.

Certero y directo.

Besos

Juan Yanes dijo...

Magnífico. Envidia cochina. Besos

Ximens dijo...

¡Tres meses sin venir por aquí! Lo que me pierdo. Tu micro define muy bien la incomunicación que muchas veces existe. Hace pensar, y eso es bueno.

Gush en Red dijo...

Si estoy muerto... dime porque aún te siento... porque yo soy tu anhelo... algo de lo que no te podrás desprender... ni aún muerto...