martes, 7 de diciembre de 2010

EN TODAS PARTES CUECEN HABAS

El profesor se saca los lentes, los coloca sobre el libro abierto y se pellizca el entrecejo. Tantas horas de atenta, de escrupulosa lectura, le han ocasionado un dolor pulsátil en el seno izquierdo, que a veces mejora si presiona con el pulgar sobre el nacimiento de la ceja izquierda. Cada vez le resulta más difícil la traducción automática de los textos sánscritos, especialmente los del periodo védico. Suele perderse con facilidad entre sus doce formas de infinitivos. Pero quiere terminar el Rig Vedá antes del viernes. Se levanta y da cuatro pasos ceremoniosos sobre la alfombra para desentumecer las piernas. La rodilla izquierda, la de la cicatriz, le cruje como si necesitara lubricante.
Hoy no puede faltar a la presentación del libro de su colega de cátedra, que se celebrará en el Aula Magna a las ocho. Lo apretado del tiempo le preocupa, por nada del mundo se perdería su cita de las diez. Decide que si la cosa se alarga, fingirá una indisposición.
A las diez menos veinte todavía quedan corrillos de profesores, editores y alumnos, apoyados en los asientos del auditorio. El profesor empieza a sofocarse, teme no llegar a tiempo. Declina amablemente la invitación a la tertulia posterior en "El café volador" y se dispone a enfilar hacia la plaza. Piensa en lo preciso que es a veces el tiempo. Siete minutos es lo que tarda en llegar al portal, dos más en subir al piso, cinco en quitarse la chaqueta y los zapatos y uno más en acomodarse. A las diez en punto, y en esto siempre son exactos, empieza el espectáculo. Especialmente el de hoy no se lo quiere perder. Está seguro de que esta vez Marisa Tornillos será expulsada del plató de Gran Hermano.Y se lo merece, maldita zorra, claro que sí.

28 comentarios:

Herman dijo...

Jeje. Buen mazazo. "El erudito coprófago" podría titularse también esta pieza tuya. Besos.

Araceli Esteves dijo...

Pues sí que es buen título sí.Igual me lo quedo, soy un auténtico desastre titulando, HERMAN. Un abrazo.

Arturo Valmonte dijo...

Normal. Después de tantas horas de lectura ya da igual qué eches en la oya: infinitivos sánscritos, conferencias, libros, Marisas Tornillos o habas televisivas. Abrazos.

Sinuosa dijo...

Jajaja, eres genial. Que finales...
Me gusta especialmente este trozo:

"Siete minutos es lo que tarda en llegar al portal, dos más en subir al piso, cinco en quitarse la chaqueta y los zapatos y uno más en acomodarse. A las diez en punto, y en esto siempre son exactos, empieza el espectáculo."

Está muy bien escogido para ralentizar el final y mantenernos en esa espera ansiosa y sorprendente que siempre nos mantiene atados a tus relatos.
Felicidades.
Un abrazo.

moderato_Dos_josef dijo...

Me has sorprendido del principio al final. Un relato excelente y con un final que tiene mordiente, vaya si la tiene... El Gran hermano jejeje.

besos.

Gemma dijo...

Si es que tanta erudición no podía ser buena...

Puro doctor Jekyll y mister Hyde.

Besos

ybris dijo...

Sepa usted sánscrito para eso.
Genial.

Besos.

manuespada dijo...

Muy bueno Araceli, pero es que lo que tú has escrito pasa, ocurre de verdad. Hay eruditos a los que les encantan este tipo de programas, por ejemplo, a Umbral le encantaban los programas de cotilleos como ero entretenimiento. No sólo de eruditismos vive el inteectual, y si no, qué tíos tan aburridos. Besos.

Araceli Esteves dijo...

Pues sí, ARTURO, todos somos una olla de tropezones. Aunque algunos sean especialmente indigestos.

SINUOSA, me alegro de que te encanten mis finales. ¿Qué sería de los micros sin sus finales?

MODERATO, me alegro de haberte sorprendido. Es una buena señal.

GEMMA, un erudito también puede ser alcanzado por los peores virus catódicos. Besos

YBRIS, nadie le previno de los efectos secuyndarios de tanto sánscrito.

MANU, todo en exceso es aburrido, pero programas de esos en exceso pueden resultar letales.

Reyes dijo...

JAJAJAJAJAJAJ


ése es el espíritu moderno, sí señora.

Buenísimo.

virgi dijo...

Ese hombre no tiene prejuicios.
Un hombre moderno.

Anónimo dijo...

Sorpresas te dá la vida...

Un saludo. R.C.

Raúl dijo...

Y aparten de mí las lenguas muertas. Di que sí.

Araceli Esteves dijo...

REYES, la modernidad es esquizofrénica.

VIRGI, lo hace a escondidas, luego prejuicios tiene.

R.C. vicios privados y públicas virtudes...

Flavia Company dijo...

A buen seguro piensa que si él participara en un GH, con sus muchos conocimientos, saldría victorioso.

Araceli Esteves dijo...

FLAVIA, o igual tanta erudición necesita un contrapunto.
Por cierto, Flavia, te hacía volando.

ca dijo...

¿determinamos o nos determinan? Buen relato.

Isabel dijo...

Si no fuera por este contraste a la hora de piropear a una mujer le soltaría las doce formas de infinitivo y así no creo se la puediera llevar al huerto.

Muy buen final.

voliana dijo...

hola Araceli,
Me encantó el micro que nos regalas. Y el título, y todo el blog... Siempre lo sigo con ansias de novedades, y siempre me sorprendes.
Muchas felicidades.

Araceli Esteves dijo...

CA, nos determinan, sin duda.

ISABEL, pues no es mala idea la tuya.

VOLIANA, qué alegría que me das.

Propílogo dijo...

Muy bueno, sorprendente. Todo el mundo tiene derecho a meter la cabeza en el water.
¿Y si hubiera algo interesante en el fondo de esos programas? Además de las patologías, quiero decir. ¿Y si sólo una persona capaz de leer sánscrito tuviera la capacidad de ver lo que hay allí detrás? Igual los demás nos lo estamos perdiendo...
Saludos
Gabriel

Araceli Esteves dijo...

No había pensado en ello, PROPI.
Aunque dudo que del fondo de la cloaca salgo algo comestible.

MANUEL IGLESIAS dijo...

Araceli: Lo más gordo es que pocas veces reconocemos los vicios privados. Intelectuales en ejercicio incapaces de reconocer que han leido Los pilares de la Tierra o Caballo de Troya, que son glotones de la pornografía, que lloran con el episodio de Amar en tiempos revueltos... Eso si, escribe un paisano una novela ambientada en la Salamanca de siglo XV y padece él mismo de gota. El colmo del refinamiento. Un saludo

Araceli Esteves dijo...

Muy buena tu reflexión, MANUEL, me he reído mucho leyéndola.

No Comments dijo...

¿De verdad es posible? Yo por si acaso diré que nunca vi lo de Gran Hermano, ¡hombrepordios! jeje

Llegué, leí y me convencí. Me quedo con tu permiso.

Un saludo indio

Araceli Esteves dijo...

Bienvenido, NO COMMENTS. Creo que sí, que estas cosas pasan en las mejores familias.

Miguel Baquero dijo...

El hombre pasaba el tiempo con las traducciones del sánscrito, pero su verdadera vocación era ser comentarista en Sálvame de luxe, junto a Belén Esteban, Rosa Benito y Kiko Matamoros

Araceli Esteves dijo...

Pues tal vez sí, MIGUEL, cosas veredes, amigo Sancho.