jueves, 7 de octubre de 2010

SORPRENDENTE HALLAZGO


Nadie creyó a E. cuando lo contó a sus compañeros de clase. Tampoco le concedió crédito la maestra, que se limitó a esgrimir una sonrisa benevolente y a mover sus dedos sobre aquellos indisciplinados rizos cobrizos que E. nunca peinaba.

Hasta que un domingo nos convenció para que le acompañáramos al sótano de su casa. En un silencio sonoro y arracimados ante un baúl lleno de trastos de diversa índole, le vimos hundir la mano para sacar del fondo un estuche plano. Lo abrió con cuidado y retiró aquel objeto insólito del que tanto habíamos leído. E. dejó que lo tocáramos. Era suave y extremadamente ligero, mucho menos pesado que el aire rancio de aquel subterráneo.
Uno tras otro, pasmados y conscientes de lo portentoso y singular del acto, miramos al trasluz la transparencia tostada de aquella finísima, casi inmaterial, hoja de papel.

( la foto pertenece a la película "La noche del cazador")

26 comentarios:

Pablo Gonz dijo...

Destaco en este micro la regularidad con que dosificas la tensión. Un efecto muy bien logrado.
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ

Gemma dijo...

:-)

Isabel dijo...

Misterioso y futurista relato que bien podría ser cierto no muy tarde.

Olga Bernad dijo...

Por Dios, qué tristeza.
Cuando digo que siempre das miedo;-)
Muy bueno.

Antonio de Castro dijo...

Toquemos madera (nunca mejor dicho) para que el descubrimiento de una hoja de papel (y de lo que hay escrito sobre ella, como se intuye que sucedera despues) no llegue nunca a ser un hallazgo dificil de creer...

Araceli Esteves dijo...

Gracias, PABLO, me alegro de que así te lo haya parecido.

GEMMA, ....¿?...¡?###. Es que no sé pintar sonrisas, con los signos de puntación.

ISABEL, esperemos que no, pero quién sabe...

OLGA, me hace mucha gracia darte miedo.

ANTONIO, yo no pondría la mano en el fuego.

Miguel Baquero dijo...

Pues yo sí creo que llegará un día, muy lejano, en que el papel sea objeto de museo, o curiosidad al fondo de un arcón viejo.

Araceli Esteves dijo...

Está en nuestras manos, MIGUEL, pero como somos tan tontos...

BB dijo...

Es triste, pero lamentablemente, profético.
Besos
BB

MANUEL IGLESIAS dijo...

Puede llegar a ser una rareza. De momento yo no puedo prescindir de la hoja de papel. La primera parte del relato (con la fotografía) te hace pensar en un sufrimiento oculto. Luego...Todo parece, como dice BB profético:La extinta HOJA de PAPEL.Saludos

Araceli Esteves dijo...

BB, al final el futuro nunca resulta tal como lo imaginamos.
Ojalá no resulte un relato profético.

MANUEL, es el mundo que es raro, ¿no te lo parece?

Explorando Lilliput dijo...

Hacía tiempo que no entraba pero siempre consigues asombrarme. Y como ha dicho Pablo Gonz está muy bien dosificada la tensión sin trampa ni cartón, dejando que el lector imagine todas las posibilidades hasta que sea desvelado el contenido.
A Ray Bradbury le habría encantado.

R.A.

Raúl dijo...

Araceli. Eres una cuentista excelente.
Ya lo he dicho.

manuespada dijo...

Un micro muy visionario. Cuando el papel se acabe o comience a ser racionado me acordaré de este texto. Excelente.

Bicefalepena dijo...

El futuro suele terminar yendo por el camino del medio... hasta que no nos demos cuenta.

Me ha gustado mucho la idea y el texto.

Un abrazo

Herman dijo...

Muy hermoso y triste.
Un abrazo

Araceli Esteves dijo...

R.A. Es un grato placer conseguir asombrarte.

RAÚL, ya lo he leído, y sí, ya lo decía mi madre: mira que eres cuentista. Y qué bien me suena dicho por ti.

MANU, espero que no te tengas que acordar, pero no pondría la mano en el fuego.

BICEFALEPENA,el futuro es cada vez más predecible. Bienvenido.

HERMAN, es triste porque no nos resulta a nadie demasiado fantasioso.

NáN dijo...

Acojonas... ¡Sigue así!

Araceli Esteves dijo...

Ja ja ja NáN, mira que eres gracioso.

Jesse Custer dijo...

El futuro que nos espera...

Iván Teruel dijo...

Araceli, no te hablaré del fondo, porque tengo inclinaciones visionario-pesimistas muy acusadas y, por lo tanto, tengo delirio por composiciones de esta temática y ambiente. Creo que sería exagerado en mi valoración.

Pero hay un aspecto fabuloso, que muchas veces presuponemos, que parece fácil y cuya consecución, sin embargo, acarrea tantos quebraderos de cabeza. Me refiero al ritmo, a la fluidez narrativa. Más allá del manejo y la dosificación de la tensión que comenta Pablo, tu relato se lee como una auténtica seda. Los ojos se deslizan sobre su superficie como unos pies sobre un mármol pulido. Después, si nos queda tiempo, analizamos todo lo demás. Pero, de entrada, nos deleitamos con esa cadencia casi hipnotizadora. A eso llamo yo tener genes de narrador.

Enhorabuena, gracias por tu visita a mi blog y un abrazo.

sergio astorga dijo...

Araceli, en verdad un papel sobresaliente.
Esplendido.

Un abrazo creíble.
Sergio Astorga

Araceli Esteves dijo...

JESSE, el futuro ya está aquí.

IVÁN, vaya lujo de lector y de comentarista. Un abrazo.


SERGIO, lo celebro.

Cabetià dijo...

De lo mejor que has hecho

Araceli Esteves dijo...

Vaya honor, amigo CABETIÀ, verte pasar por estos lares dejando huella.

Reyes dijo...

Antes de que llegue ese momento, te voy a escribir un correo .
Ahora mismo.
No lo digo más.
...
Besazo.