martes, 3 de agosto de 2010

EN LA HORA BI-SIESTA


Ignoro el nombre de lo que me aqueja.

No es el peso fúnebre de una pena,

ni los alegres tintineos de un alma juguetona.

Nada me araña desde dentro,

ni hay parlamento de las cotorras de la culpa.

No repican castañuelas

ni caen tormentas de orgasmos.

Es un ir y venir sin movimiento,

disuelta en el río indolente.

Cae el aire en su pereza de aliento denso.

Es un algo parecido a ser nada,

mirada lejana de párpados cerrados.

Anestesia blanda y eficaz,

es el susurro de la suela

de una zapatilla.

16 comentarios:

MANUEL IGLESIAS dijo...

Esas sensaciones, tan bien escritas, las tengo, cada vez mas frecuentes, sobre todo en verano, en mi hamaca colgada entre dos abedules. Y dejo que sucedan. Un saludo

Luis dijo...

Definitivamente comparto el comentario anterior, una siesta en una hamaca veraniega.
Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Qué precioso poema para ese sentimiento que a mí también me pasa y que no sé definir.

Isabel dijo...

¡Qué bien lo expresas!
Dan ganas de recostarse en tus hermosas palabras y... dejarse llevar.

Abrazos de párpados cerrados.

manuespada dijo...

Bonito poema Araceli, lleno de sensaciones, bien transmitidas.

BB dijo...

Es que tú y los poemas son una sola cosa, Araceli. Cómo me gusta cuando transitas por ellos. Y hoy, me he quedado entre el bostezo y la hamaca y la suave anestesia de un susurro...
Un abrazo
BB

Araceli Esteves dijo...

MANUEL, eso es lo mejor: dejar que sucedan.
LUIS, parece que todos estamos compartiendo las mismas sensaciones.
MIGUEL, no se puede definir, pero todos sabemos de qué hablamos.
ISABEL, qué alegría me da que te transmita todo eso que dices.
Gracias MANUELESPADA.
Menuda lectora tengo contigo, BB, vaya lujo.

Gemma dijo...

Menudo anticlímax, Araceli. ;-P
Estaba yo muy seria, concentrada en tus versos, o, por mejor decir, en las alusiones de tus versos, cuando de pronto, ¡pataplaf!, zapatilla al canto...
Da gusto leer de vez en cuando poemas así de humorísticos.

Araceli Esteves dijo...

No Gemma, no, es una zapatilla amable, de esas de verano, más bien una chancla, que se desliza por el suelo mansamente. No quería una anti-climax, quería más de lo mismo. Uy, que mala poeta soy...

Araceli Esteves dijo...

Ay GEMMA, como estoy....encima escribo UNA anticlimax. My God.

Araceli Esteves dijo...

Ay GEMMA, como estoy....encima escribo UNA anticlimax. My God.

Pablo Gonz dijo...

No entiendo de poesía y leo muy poca. No entiendo de poesía porque leo muy poca. Sólo puedo decir que me gustó. Mis sensaciones en ella son: comodidad, pulso, armonía... Ese tipo de cosas.
Un abrazo,
PABLO GONZ

Araceli Esteves dijo...

Me resulta de lo más estimulante, haberte provocado todas estas sensaciones, PABLO.
Saludos

Araceli Esteves dijo...

Creo que mi blog ha sobrevivido al ataque de un ente malintencionado.

Raúl dijo...

Qué gozada de poema, Araceli.

Araceli Esteves dijo...

Gracias, RAÚL, me halaga que así lo creas.