domingo, 25 de octubre de 2009

DEL CIELO TE CAEN LOS CLAVOS

Tras la pertinente espera y abrumados por la pena, los dos regresaron a casa solos, ataviados con el mismo traje de la derrota y otro desengaño cosido a la cola de las citas frustradas. Uno de ellos, seguramente el hombre, distraído ante el océano infinito de la expectativa, ignoraba que la noche anterior los relojes debían retrasarse una hora.

16 comentarios:

Amaia dijo...

Islas canarias?

Terapia de piso dijo...

Los seres distraídos generan encuentros y desencuentros por buena o mala fortuna.

Un abrazo, A.

José Roberto Coppola

Amaia dijo...

Jajaja,cambiaron la hora y llevo una hora de más,Gracias j.r.Coppola,te he dicho ya que eres un amor?

June dijo...

Digo yo, que no estarían el uno pal otro .
Sería el destino.
Jajaja.

Sinuosa dijo...

A más de uno le habrá pasado. Qué faena...
;)

Anónimo dijo...

Si es que esto de manipular las horas no trae nada bueno... Soy contraria a estos cambios arbitrarios que no sirven para nada (aunque nos quieran convencer de que nos ahorramos la de dios).

Un saludo.

Herman dijo...

El tiempo nos tiende trampas sin cesar. Hopper estaría orgulloso de tu texto. No me cabe duda.

BB dijo...

La fatalidad, que nunca llega
con retraso.
Besos
BB

NáN dijo...

Ahora tenemos un guiri en la oficina, en plan intercambio (de un país a otro) que llegaba como un clavo poco después de las 8.

Hoy estaba en su mesa, repeinao, a las 07:05.

Hay una porra para ver si mañana se ha enterado ya por él mismo.

Miguel Baquero dijo...

Una prueba más de que eso del cambio de horas no sirve para nada más que para entorpecer el curso natural de las cosas.

A uno en mi pueblo (esto es verídico) le dijeron que había que cambiar la hora, y su respuesta fue: "¿yo qué voy a cambiar?, que la cambien ellos". Con ese "ellos" se refería, seguramente, al resto de la humanidad.

El Viajero Solitario dijo...

Es probable, como nos dicen, que el cambio horario suponga un importante ahorro energético, no lo pongo en duda; pero ¿por qué no nos advierten también de las nefestas consecuencias de olvidar retresar los relojes?
Menos mal que estás tú ahí para hacerlo, prima, y de esta manera tan exquisita.

(De nuevo volvemos a coincidir, esta vez en la ilustración que acompaña el cuento; yo lo hice aquí -a decir verdad, ambos escogimos uno de los cuadros más representativos de Hopper, pero no deja de ser una coincidencia.)

Jaht dijo...

Hay quien nace para vivir solo. La propia soledad, celosa, echa niebla sobre las ocasiones.

Raúl dijo...

"Seguramente el hombre, seguramente el hombre..."
Sonrío.

Manuela dijo...

Jaht: tu comentario es soberbio. Con tu permiso me lo quedo...

Araceli Esteves dijo...

Ay AMAIA, así que ni te habías enterado del cambio de hora. Pues de algo ha servido el relato, al menos.

Pues sí TERAPIA, los distraídos vamos recogiendo sorpresas buenas y malas. Aunque suelen abundar más las últimas.

JUNE, sí claro, nombramos al destino y le damos la culpa de todo. Siempre resulta un consuelo.

SINUOSA, seguro que sí, a más de uno y más de dos.

Lo cierto, ANÖNIMO, es que yo tampoco veo muy clara esa supesta ventaja del cambio de hora.

Araceli Esteves dijo...

HERMAN, pero a las trampas naturales del tiempo hay que añadir las anti-naturales de los cambios de hora impuestos. Como si no tuviéramos bastante.

BB, la fatalidad no se pierde ni una.

Estos guiris, NÁN, es que a veces son como niños...

Me encanta ese de tu pueblo MIGUEL. Dí que sí, que la cambien ellos.

VIAJERO, muy bueno tu relato. Es realmente otra coincidencia. Pero es que el cuadro se presta para muchos relatos, la verdad.

JAHT, coincido con MANUELA, me encanta tu reflexión. La propia soledad, celosa, echa niebla sobre las ocasiones.Brillante.

RAÚL, a mí también me lo parecía.

MANUELA, tendremos que compartirlo porque a mí también me ha encantado.