miércoles, 30 de septiembre de 2009

CURIOSAS AMISTADES

A veces me llegan amigos de las más variadas formas. La semana pasada me llegó uno en forma de factura. Lo reconocí en seguida, al abrir el sobre alargado y comprobar que las letras del logotipo del banco me sonreían entre los simpáticos hoyuelos de Marcelo. Los dos ceros del código postal me miraban insinuantes y yo me hice un poco la despistada, como si no supiera que con ellos mi amigo me estaba mirando el surco del escote. Recostado sobre el IVA esperó a que yo me acercara a saludarle. Tal vez pensaba proponerme un despreocupado paseo por los datos del cliente. Lo sentí mucho tratándose de un amigo pero no quise hacer diferencias, al igual que hice con las otras facturas, la corté en pedacitos y la hice volar como confeti.

22 comentarios:

Raúl dijo...

Hiciste bien, sin contemplaciones. La confianza que se toman algunas amistades, da asco.

Eduardo dijo...

Hola, acabo de descubrirte por el blog de Olga B. Ya repasaré tu página con detenimiento porque ese texto de la factura me parece un relato breve acertadísimo y encantador. Sin poder mirarte desde los dos ceros del código postal, un saludo.

June dijo...

jajajaja
qué bueno...
espero que no hagas lo mismo con las amigas que te vienen a lomos de un blog cansado y polvoriento ....

Pedro Herrero dijo...

Al amigo convertido en factura lo defines en base al interés que muestra por una cliente a la que posiblemente no puede (o no sabe) acceder de otra manera. Y ella, por su parte, queda definida por su negativa contundente y expeditiva. Un gesto airado contra una mirada inquisitiva, y tal vez impertinente. Veo equilibrio en ese intercambio, y también en la manera de decir que no de la mujer, que lo siente, después de todo. Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Desconfía de esos amigos, que sólo te quieren por el interés.

Jaht dijo...

Si te quedaron las tijeras manchadas de sangre es que era Mortadelo.

Terapia de piso dijo...

También se van de forma inesperada los que creímos que un día fueron nuestros amigos.

Saludos.

José Roberto Coppola

manuespada dijo...

Es lo mismo que hago yo con las facturas, confeti, es lo único que llega a mi buzón, qué tristeza. Buen micro.

El Viajero Solitario dijo...

¡Qué bueno, prima! ¿Quién iba a decirme que podía hacerse literatura de una factura del banco?

El Viajero Solitario dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Herman dijo...

Pues sí, Viajero, aquí Araceli nos demuestra que puede sacarse literatura de cualquier parte, incluso de algo tan prosaico, tan anodino, tan consuetudinario como una factura. Un micro audaz y encantador.

Hank dijo...

Ingeniosa forma de mirar. Lo haces tan fácil que parece al alcance de todos. Nada más lejos.

Saludos

Rick dijo...

Hola, he estado echándole un vistazo a tu blog y me ha gustado bastante así que quería proponerte un intercambio de enlaces. Yo también tengo un par de blogs, que quizá puedan interesarte, llamados El quimérico inquilino (personal, opinión, escritos literarios...) y Hotel Overlook (cine). Los puedes ver entrando en mi perfil. Si te parece bien la propuesta coméntamelo en el blog. Yo te enlazaría en los que me enlaces tú.

Un saludo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador blgo el tuyo. UN placer pasarse por estos lares...

Saludos y un abrazo!

Baltar dijo...

Puedes usar literalmente el mismo método con amistades humanas, si tienes pericia en esconder cadáveres es una opción a considerar.

BB dijo...

El ansia de volver confetti a
algunos, me obliga a mantener
ocultas las tijeras...
Eres genial, Araceli. ¿Lo sabes?
Besos
BB

NáN dijo...

Me has dejado estupefacto y con una sonrisa de oreja a oreja.

Eres muy buena. Pero si algún día nos conocemos, aunque no me pierda una sola de tus palabras, no te extrañe que también yo te mire al escote. Lo haré por puro interés.

Araceli Esteves dijo...

Y tanto RAÚL, hay amigos que se toman demasiadas libertades.

Bienvenido EDUARDO, me alegro de que te guste el texto.

No, JUNE, con las amigas no, no suelen ser tan desubicadas.

PEDRO, no sé qué haríamos sin las metáforas, la verdad. La gracia que tienen es que se prestan a diversas interpretaciones y la tuya me ha gustado.

De verdad que sí, MIGUEL, por un interés nada desinteresado.

JAHT, pues ahora que lo dices...

TERAPIA, eso es mucho peor. De esas pérdidas uno nunca acaba de reponerse.

Araceli Esteves dijo...

MANU
¿Por qué será que las facturas nunca llegan solas?

VIAJERO
En realidad literatura se puede hacer de cualquier cosa, todo es cuestión de ponerse.

HERMAN
Me alegro de que así te lo parezca. Visitas como la tuya son mucho mejores que la del amigo del relato.Sin duda.

HANK
Todo admite innumerables miradas. Me alegra de que te guste la que le he dado a esa circunstancia tan desagradable de recibir una factura.

RICK
Enlacemos todo lo que se pueda enlazar. Me apunto, pero dame tiempo.

LA SONRISA...
Encantada también de tu visita, que devolveré a horas menos intempestivas que esta. Se me cierran los ojos.

BALTAR
Uy no, si deja sangre ya no mola.

BB
Algunos merecen ser reducidos a confeti, eso desde luego. No soy genial per me encanta que lo creas.

Ja ja NÁN, al final todo acaba siendo por puro interés.

Olga B. dijo...

Pero qué genial... tú si que sabes cómo tratarlos;-)))
Abrazos.

strongboli dijo...

Lo que hay que hacer es no abrir los amigos. Perdón, las facturas. Así la sorpresa es más grande.
Petons.

Xocas dijo...

Hay tácticas verdaderamente increíbles. ;))
Me he dado un paseíto por tus letras. Me gustan.

Un saludo.