lunes, 29 de agosto de 2011

LOS PÁJAROS

Los pájaros subrayan todas las pérdidas que, inesperadas o tiernas, a veces en goteo y otras en cascada, caen desde siempre sobre mí.
Así fue con el gorrión que vi posarse ingrávido sobre el hombro del abuelo el día que murió sentado en su balancín. O la golondrina muerta que la gata depositó sobre la alfombra justo en el instante en el que un motorista atropellaba a papá a cien metros de casa.
Sigue vivo en mí el recuerdo del paritorio, y de aquel cartel publicitario desde el que una lechuza anunciaba la apertura de un centro de urgencias nocturno. Así me despedí, mirando los ojos de la lechuza y a empujones imposibles, de mis nueve meses de embarazo.
Por eso anoche no me extrañó el anuncio: tras la fiebre de los abrazos, después de decantarte en mí, me llegó la certeza de tu adiós casi como un alarido tangible. Al levantarme para ir al baño, observé en la mancha que había resbalado de mí sobre la sábana, la forma precisa y nítida de un cuervo.

11 comentarios:

Rosa dijo...

No la dejará, el murciélago no es un pájaro. Triste relato de pérdidas...

Besos desde el aire

Alejo Z. dijo...

Inprescindibles resultaron los cuervos. Ante señales así, no hay espantapájaros útil. Al final siempre es incertidumbre cuándo algunos murciélagos muerden...
Fenomenales resultan las historias que escribe. Que hermoso es vestir al arte de palabras.
Saludos.

Alejo

Gemma dijo...

Señales de mal agüero que crecen en tamaño y significación. No pinta muy bien, en efecto, esa sombra de murciélago...
Besos

Maite dijo...

Terribles señales que hacen certeras las premoniciones. A pesar de la temática negra que aborda el relato, tiene un componente poético en la escritura que lo afianza y dulcifica. Me gustó mucho, Araceli.

Elysa dijo...

Partes de su vida unida a esos seres con alas que le envian señales y nunca son buenas, como ese final tan negro como un murciélago.

Besitos

Isabel dijo...

¡Qué progresión más bien elaborada!
Y esa forma temida al final...

Abrazos

Araceli Esteves dijo...

He hecho un cambio.He recapacitado acerca de lo adecuado de la inclusión de murciélago dentro del vasto universo de los pájaros. Ante la duda he decidido que una mejor opción es "cuervo".

Patito dijo...

Eres mi ídolo! Escribes muy bien que lo sepas. Sí es una vivencia pues trago saliva con lo del cuervo. La mente es caprichosa y a veces hasta absurda. Una mancha así puede muy bien ser cualquier cosa.

Raúl dijo...

El cambio que dices que has hecho al final de la frase final, acertado.

Juan Yanes dijo...

No era el cuervo de Ted Hughes, ni el cuervo de Galway. Ni el de Frost, ni el de Pasternak, ni el cuervo de Lorca. Tampoco era uno de los cuervos de Homero, impregnados de sangre coagulada tras la batalla. Era sólo un cuervo. Que jamás encajó en parte alguna ni hizo nada digno de mención. Se quedó ahí en esa rama durante unos minutos. Luego alzó el vuelo maravillosamente y salió de mi vida... A este poema de Carver le faltó el cuervo de Poe... Ahora habrá que incoporar a la saga "el cuervo de Araceli". Un saludo.

Reyes dijo...

Querida , yo sólo veo buitres en el horizonte.
Cada vez lo haces mejor .
(escribir, claro).
Besos.