viernes, 9 de abril de 2010

BANQUETE INESPERADO


Empezó devorándose la mano. Fue un acto exento de toda premeditación. Sucedió una tarde que se encontraba absorto en pensamientos intrusos mientras se mordía las uñas. El mordisco avanzó imparable sin que él hiciera nada por detenerlo, y al poco tiempo se encontró sacándose huesecillos de la boca. Con la mano que le quedaba los fue colocando sobre la mesa y en pocos minutos quedó montado un mosaico óseo con aspecto de calendario azteca.
Después siguió comiendo el antebrazo hasta el codo. Llegar hasta el hombro fue fácil. Pero parar en ese momento hubiera sido un acto absurdo y antiestético, falto de sentido y de gracia.
Por eso siguió comiéndose, disfrutando de las obligadas contorsiones y de los pellizcos dados aquí y allá.
Y al tiempo que roía huesos y tendones, se sentía más y más ligero. Eso le confortaba, daba sentido al acto devorador.
Sin nada más que comerse quedó su boca tendida en el suelo, solitaria y saciada. Inútil al fin, como una vagina dentada.

26 comentarios:

Jesse Custer dijo...

Menudo relato, me ha gustado mucho, la idea de devorarse a uno mismo, ir dejando los huesecillos de la mano sobre la mesa. Genial.

Un saludo. Te sigo de cerca.

ca dijo...

Al más puro estilo de Virgilio Piñera en sus "Cuentos Fríos"... es una forma de desaparecer, saciando nuestra hambre. Enhorabuena Araceli. Saludos.

Terapia de piso dijo...

Yo a veces me como los pensamientos...

Saludillos.

José Roberto Coppola

Ana dijo...

Hola¡
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Saludos
Ana

BB dijo...

Tu relato me ha recordado el que publicó Manu, del Suicidio Creativo, donde el personaje se borró, simplemente... El tuyo se devoró con gula de antropófago, hasta el final de sólo boca y dientes...
Brutal, Araceli y genial.
Un beso
BB

Antonio Serrano Cueto dijo...

Estupendo micro, que me ha recordado al inigualable Gila, cuando decía aquello de que alguien se tiró de un padrastro y se peló entero. El símil final de la vagina dentada da miedo. Un abrazo.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Ah, se me olvidaba. Araceli, lo que no me gusta es el título. Quizás quedaría mejor algo así: AUTOFAGIA o EL BANQUETE PÓSTUMO. Pero esto, obviamente, es cuestión de gustos. Y aquí mandas tú. Otro abrazo.

Araceli Esteves dijo...

Pues sí, Antonio, lo mío con los títulos es una simple cuestión de ineptitud. Sólo el pensar en titular ya me da dolor de barriga. En tu honor le he cambiado el título al microrrelato, aunque tampoco me acaba de convencer.Mis títulos nunca me convencen. Te aseguro que es un auténtico milagro que mis hijos tengan nombre. Ah, y gracias.

Gemma dijo...

Desazona tanta ansiedad e incotinencia devoradora. La pieza, certera como tuya.
Un abrazo

Sinuosa dijo...

¡Que buen micro! La metáfora final de la vagina dentada es total. Yo le veo dos interpretaciones:
1) el hombre que se deja (y busca) ser absorvido por ella, y
2) el hombre que busca el camino de regreso a la nada.
Ufff, no sé, me parece buenísimo.

En cuanto al título: no sé cual tenía antes, pero éste me gusta. Claro que mi opinión tiene muy poco valor, porque soy una nulidad con los títulos. ¡Con lo importantes que son en los micros!

Un abrazo, genia.

PD: Tu relatoi me recordó uno que colgó hace poco ¿Manu Espada? sobre una mano que borraba todo. También era muy bueno.

Jesus Esnaola dijo...

Hola Araceli:
Me ha dado por repasar Diomedeas y te he encontrado por ahí. Me gustó mucho tu micro. ¿Qué vomitaría esta boca, de hacerlo? He tardado mucho en venir.

Un abrazo

savi dijo...

mmm...

petons

Olga B. dijo...

Tienes un talento terrible, Araceli -nunca mejor dicho- para sugerir algo parecido al miedo. Muchas veces ya, tus cuentos me han dado miedo.
Es un miedo raro.
Esa boca final podría ser la nuestra.
Casi da no sé qué dejarte ahora un beso;-)
Te felicito, eso sí.

Reyes Uve dijo...

Pues sí, te las pintas sola para provocar escalofríos .
Tremenda imagen .
Precisamente me dio por escribir hoy sobre un trastorno alimenticio ,pero vamos, pálido al lado de esto.
Esto sí que es peor que la anorexia y la bulimia juntas.
Enhorabuena .
Menuda imaginación .

manuespada dijo...

También estaría bien que fuese esa vagina dentada la que se comiera el resto del cuerpo, como una boca llena de colmillos. Muy chulo el texto autoantropófago, Araceli.

Miguel Baquero dijo...

Se comió a sí misma y seguramente no quedo saciada. Mi abuela solía decir que "comer y rascar, todo es empezar" ;-) Ahora en serio, me ha gustado el cuento.

Antonio de Castro dijo...

Pues si, se te dan muy bien estos microrelatos terrorificos. Casi da miedo intentar interpretar esta historia del hombre que se devora a si mismo, hasta no dejar mas que una boca inutil como una vagina desdentada... Esa ultima imagen es francamente inquietante.
Un saludo

Miguel Baquero dijo...

Vuelvbo a pasar por aquí y me ha asaltado una duda al reller el cuento: ¿cómo se relaciona con la ilutsración de Van Gogh?

Anónimo dijo...

Qué buena idea, qué bien llevada a cabo,qué..., qué...(rellénese con frases elogiosas ad infinitum).

Saludo

R.A.

Jaht dijo...

Yo por eso he dejado de comer pipas porque si te pilla despistado y se te acaba el paquete en un día de bajón....

No, en serio (como diría Buenafuente) esta "autoantropofagia" sería terapéutica si la practicasemos de vez en cuando, pero sin llegar al hueso y evitando el erupto.

Manuel dijo...

El deseo de devorarnos a nosotros mismos...

strongboli dijo...

Muy bueno, ARA, mucho. Me ha recordado un comic que leí años ha sobre un tío superaprensivo, que piensa que todos los alimentos están
contaminados, y decide comerse a él mismo, pues se cree la perfección viviente. Primero un dedo, para probar, luego la mano, el pie, el brazo, la pierna... Hasta que se queda sólo con el tronco y la cabeza, Entonces se arrastra desde lo alto de la mesa y se tira al cubo de basura.
Petons.

Araceli Esteves dijo...

Hola JESSE, me alegro de que me sigas, de que te pases por aquí. Y de que te haya gustado.

CA, Piñera me gusta mucho así que la comparación me parece todo un lujo de cumplido.

ANTONIO SERRANO, es verdad, qué gracia, me había olvidado de GILA y su padrastro.

BB, sí, recuerdo el relato de MANU.Me pareció muy bueno. Como casi todos los que leo de él.

Sí GEMMA, parece que la autofagia y el rascar, todo es empezar.

SINUOSA, lo mejor de los micros es que puedan admitir distintas interpretaciones.

Es verdad, JESÚS, ¿ qué vomitaría esa boca? mmmm...No tardes tanto en volver. Un beso.

SAVI...mmmm? ejem ejem?? grrrr....

Jajaja OLGA, lamento darte siempre miedo. Pero los besos siempre vienen bien.

REYES, bien pensado, la boca es un órgano de lo más extraño. Es normal que nos produzca cierta desazón.

No sé quién o qué se dejaría comer por esa vagina dentada, MANU...

Es verdad, MIGUEL, tu abuela tenía toda la razón. En cuanto a lo de la foto de Van Gogh, no sé porque me pareció que podría ser el personaje de mi relato.

ANTONIO DE CASTRO, lo terrorifico debe venir, supongo, de mezclar elementos de dos órganos tan parecidos y al mismo tiempo dispares como una boca y una vagina.

R.A. me llena de satisfacción que te haya gustado tanto.

JAHT, yo creo que el relato en efecto tiene algo de la compulsión de comer pipas sin poder parar.

MANUEL, ¿ nos queremos tanto que nos gustaría comernos a nosotros mismos?

Qué fuerte, lLORENÇ, ¡¡ MUY BUENO EL COMIC!!

Raúl dijo...

El hombre es un lobo para sí mismo. Ya lo dije un tipo listo.

Hank dijo...

Si algún tipo es capaz de comerse a sí mismo como sin darse cuenta, ése es el de la ilustración. Uno se mete en su piel y dan ganas de devorarse sólo por entretener el tiempo.
Una sinergia perfecta.

Abrazos.

Ximens dijo...

Acabo de leerte en Pirañas. Estremece este relato surrealista, te imaginas esos pensamientos intrusos, que no son otra cosa que la sustancia de este relato, en mi modesta opinión, esos pensamientos que nos llevan a acciones y adicciones que nos destruyen. Quizás por el final adicción al sexo. En fin, que haces pensar.