martes, 18 de mayo de 2010

DELICADA OPERACIÓN

D

El doctor entra en la habitación, saca una foto del bolsillo superior de su bata y me la acerca. Me fijo en la imagen de una mujer hermosa de cara redonda. Una espesa cabellera negra se desborda en rizos indisciplinados sobre su frente. Aparenta lo que parecen unos muy bien disimulados cuarenta años.
¿Quién es? pregunto.
Ahora no se preocupe por nada y descanse, dice el doctor antes de retirar la foto de mis manos. Lo importante es que la operación ha sido todo un éxito. La cicatriz apenas se notará cuando vuelva a crecerle el cabello. Además sólo lleva cinco puntos de sutura. Puedo asegurarle que hemos conseguido un 89% de precisión en el borrado selectivo. Es altamente improbable que el recuerdo nocivo vuelva a aparecer.

martes, 11 de mayo de 2010

DESPROPÓSITOS


(Dedicado a Gemma Pellicer, que ayer me dio la idea )

Cada vez que mando a mi reflejo a hacer la compra, llega cargado de chucherías, carísimas frutas exóticas con nombres de enfermedades de pájaro, o complicadas estanterías de IKEA.
En el trabajo no hace mejor papel: se entretiene reflejándose en cada escaparate que encuentra, se zambulle en todas las fuentes, y los paquetes, claro, nunca llegan a la hora a su destino. Por no hablar de las reuniones familiares a las que se ha presentado en mi nombre y que han sido un auténtico disparate: encerrado en el baño,ni mi suplicante madre consigue que salga del espejo.
Esto no puede seguir así. Ha colmado mi paciencia. Como ya no puedo confiar en él, he decidido que la que vaya al dentista mañana, sea mi sombra.

domingo, 2 de mayo de 2010

EL ESCRITOR

- A mí me da igual, yo lo que quiero es publicar.
- En ese caso sírvase a firmar en el recuadro.
El escritor en ciernes abandona las dependencias con una copia del documento debajo del brazo. Atrás quedan los envíos masivos del manuscrito de su libro, por correo ordinario y electrónico, el silencio ensordecedor de las respuestas y su deambular errático por bares frecuentados por supuestos literatos con contactos.
Su libro sería publicado en breve. Y sí, ya podría decir bien alto y claro que él era un escritor.
Además el acuerdo no era tan malo, incluso había podido elegir el diseño de la portada: una foto en blanco y negro de un callejón con gato.
Los compañeros de la oficina podían empezar a tragarse sus burlas. Ahora tendrían que dejar de llamarle "El Libritos" con esa sonrisa socarrona tan cargada de maldad. Porque él, y que se enteren todos, es un escritor. Ya sin alma, pero escritor.

sábado, 24 de abril de 2010

EL VOLCÁN


La nube blanca y espesa en forma de coliflor gigante, oscureció antes de sobrevolar océanos y cruzar fronteras de aire. El humo algodonoso invadió cielos cristalinos y polucionados, penetró en templos de todos los cultos, accedió a centros comerciales, emborronó playas y autopistas. Espesó el aire hasta hacer imposible el uso de cualquier medio de transporte.
A los pocos días las gafas protectoras y las mascarillas eran imprescindibles incluso dentro de la cama.  
El volcán, lejos de detener su vómito de humo, contagió a los cráteres vecinos, hasta ahora resecos y dormidos. Parecía como si alguien hubiera descorchado descomunales botellas de champán, después de agitarlas en el núcleo de la Tierra.
La actividad en el mundo desarrollado pasó de un ritmo frenético y estridente al único posible, torpe y silencioso. Y la lentitud se volvió necesidad.
Las partículas del volcán inutilizaron todo artilugio tecnológico. Y sí, algunos nos acostumbramos a respirar metales, a que el feldespato se convirtiera en involuntario aderezo de todos los platos, en invitado de piedra de todas las reuniones. Y el frío y la oscuridad impusieron su dictadura gélida.
En pocos meses el panorama se tornó espeluznante. A duras penas se conseguía comida en las tiendas improvisadas que se organizaron en algunos barrios, a los que entre tinieblas llegaban contados víveres a lomos de burros o de caballos. La gruesa capa de ceniza había tendido un manto, como de nieve gris y blanda trufado de vidrio volcánico.
En cuanto a mí, el azar confabulado con la crueldad me ha convertido en una superviviente. Inexplicablemente adaptada a los cambios y mutaciones, aún respiro.
Sorda y ciega, deambulo anestesiada. Busco un lugar en el que abandonarme a esperar el beso de la muerte liberadora. En el vacío de esta lúgubre noche eterna.


viernes, 9 de abril de 2010

BANQUETE INESPERADO


Empezó devorándose la mano. Fue un acto exento de toda premeditación. Sucedió una tarde que se encontraba absorto en pensamientos intrusos mientras se mordía las uñas. El mordisco avanzó imparable sin que él hiciera nada por detenerlo, y al poco tiempo se encontró sacándose huesecillos de la boca. Con la mano que le quedaba los fue colocando sobre la mesa y en pocos minutos quedó montado un mosaico óseo con aspecto de calendario azteca.
Después siguió comiendo el antebrazo hasta el codo. Llegar hasta el hombro fue fácil. Pero parar en ese momento hubiera sido un acto absurdo y antiestético, falto de sentido y de gracia.
Por eso siguió comiéndose, disfrutando de las obligadas contorsiones y de los pellizcos dados aquí y allá.
Y al tiempo que roía huesos y tendones, se sentía más y más ligero. Eso le confortaba, daba sentido al acto devorador.
Sin nada más que comerse quedó su boca tendida en el suelo, solitaria y saciada. Inútil al fin, como una vagina dentada.

sábado, 27 de marzo de 2010

MAÑANA SERÉ TÚ


En pocas horas seré tú.
Y en la antesala
de los cuarenta y todos
ya soplan los aires
de achaques venideros.

Mañana seremos tú y yo
un medio siglo redondo.
Y ya no cabrá entre nosotras
un gramo de disimulo.

¿En qué espalda quedaron pegados,
aquellos globitos prietos
que un día fueron tus pechos?
¿con qué abrazo huyeron
aquellas piernas fibrosas?

¿Se atreverá algún escalador intrépido
 a coronar las crestas nevadas de tu pubis?

¿Te dolerán partes del cuerpo
que aún no sabes que tienes?

Mañana seré tú.
Todos querrán brindar.
Y en las fotos que te harán
te verás más vieja
de lo que salen tus padres viejos
en las fotos ya amarillas.



lunes, 15 de marzo de 2010

MARÍA


María era una mujer resistente, acostumbrada a cargar desde siempre con males propios y ajenos. Pero últimamente sufría de unos molestos y persistentes dolores. Los tenía por todo el cuerpo, le pinchaban como aguijones, y era fácil verla moviendo las manos por las piernas como si sacudiera astillas imaginarias.
Fue de consulta en consulta, visitó a médicos homeópatas y alópatas, kinesiólogos y acupuntores. Nadie supo encontrar el origen de tan extraña dolencia.
Hasta que la visitó un médico viejo, que ya había pasado de largo la edad de jubilación. Le tomó el pulso y la auscultó con mucho cuidado, deteniéndose varios minutos en algunos puntos de su cuerpo. Después de frotar sus manos para calentarlas, y mientras la pobre María estrangulaba muecas de dolor, fue presionando sobre su vientre y su costado.
El diagnóstico la dejó perpleja. Lo único que tenía eran lágrimas cristalizadas que habían quedado clavadas por todo el cuerpo. Y eran muchísimas. Todas aquellas que nunca se había permitido llorar.

lunes, 8 de marzo de 2010

EL PASO CONTRARIO


Había perdido toda esperanza de promover mi obra. Abatido y sin trabajo, me hallaba sumido en una espiral alcohólica de efectos devastadores. 
Mi problema, resolví una tarde de lucidez dudosa, eran los descartes. Cada vez que el camino se bifurcaba, que tenía que tomar partido por una alternativa, elegía la peor, la más ruinosa. Mi vida había sido, en suma,  una cadena de decisiones erróneas.
Decidí que me había llegado el tiempo de forzar el paso contrario. 
A partir de ese día, ante cualquier decisión, por intrascendente que pareciera, cerraba los ojos y como si de una suerte de conjuro se tratara, me obligaba a desechar todo aquello que mi naturaleza me inclinaba a elegir.
Y lo hacía de forma sistemática, burlándome de mis intuiciones y descansando de vez en cuando en aquellos momentos que no permitían el mínimo margen de decisión personal.
No tardé en llenar mi casa de figuras de toreros y de lánguidas damiselas de porcelana. Cambié mi atuendo, empecé a usar colonia, dejé de beber.
Conseguí tragar sin anestesia programas de televísceras, leí todo best-seller de autores de los que abomino. Tan en serio me lo tomé que conseguí ser otro.
Y sí, encontré trabajo y al poco me casé. Ahora tengo hijos, hipoteca y dos coches. Mi vida transcurre por un páramo seguro y sin baches, a salvo de aquellos abismos insondables.
La noche de la sacudida desperté a las tres de la madrugada. Si la tierra había temblado, ni mi mujer ni mis hijos parecían haberlo notado. Me levanté a beber agua y a refrescarme el rostro.
Al volver al dormitorio, la visión del contorno de un cuerpo masculino abrazado a mi esposa me dejó paralizado. Tras el susto inicial, y ante el aspecto inofensivo del durmiente, me acerqué a mirarle. Había algo demasiado familiar en esa cara con barba de tres días y en su olor a whisky mal dormido. Era mucho más delgado de lo que yo recordaba haber sido nunca, pero la cicatriz del mentón no dejaba rincón para la duda.
Si se trataba de una fisura espacio-temporal o de un desdoblamiento cuántico lo desconozco, pero ahí estaba yo frente a aquel otro tipo que yo había sido.
Y si al principio mi mujer se mostró muy indignada ante mi propuesta de que se quedara a vivir con nosotros, tampoco se atrevía a echarlo de casa por su asombroso parecido con nuestro hijo Oscar.  Lo cierto es que pasados los primeros días de adaptación, los tres nos llevamos bastante bien.
Ahora a ella se la ve mucho más feliz. Y por esa mirada pícara y relajada con la que amanece algunas mañanas, sé, aunque ella nunca me lo diga, que él es mucho mejor amante que yo.

lunes, 22 de febrero de 2010

PROCELOSO DIVORCIO


Sólo quedaba reordenar las piernas y brazos de nuestros hijos para colocarlos en su sitio, rascar la piel humana de las paredes y barrer los demonios, que hermanados con las moléculas de polvo, se arremolinaban volátiles debajo de la cama. Escanciada la sangre aún caliente en dos copas de plata vieja, brindamos por lo que ya nunca más sería.
Ahora todo tiene una temperatura confusa. El resto de lo que en un tiempo fuimos, los tentáculos de aquella costumbre, que arraigó como árbol tenaz en el muro de un cementerio, señala insistente y sin que nadie se lo pida, el contorno de tu ausencia.

jueves, 11 de febrero de 2010

NOCHE DE PASION

En la oscuridad del dormitorio, mi amado recorre con sus labios de pulpa jugosa los lugares donde sabe que escondo mis puertas. Enciende y apaga con minuciosidad de orfebre pequeños incendios palpitantes en el vientre y en el pubis. Sus dedos resbalan curiosos, erizando aquí y allá, despertando centímetros de piel dormida. Entreabre la boca y los labios caminan por mis muslos. El vello se altera, recibe su aliento cálido como la caricia suave de un viento antiguo. Derrapa hacia las ingles y ahora se entretiene en sorberme despacio, a intervalos irregulares y llevado por una sed glotona y caprichosa. Todo es redondo y perfecto. Me revuelvo en mi misma, entregada a su voracidad esponjosa. Hasta que irrumpe un calor inesperado y húmedo en el lóbulo de una de mis orejas. Y se desvela aterradora, la presencia tierna y vigorosa del mordisco de otra boca.

lunes, 8 de febrero de 2010

DESEO


SER PIEDRA EN EL DESIERTO.
NO SENTIR
MÁS QUE LEVE PASO
DE LA LLUVIA ESCASA,
QUE SIN INTENCIÓN ALGUNA
DEVIENE SURCO.

martes, 2 de febrero de 2010

DESEQUILIBRIO

Dormita la gata Clara,
ajena a desazones
de bípedos sin memoria.


Brotan verdades dolientes
en el muro del sincericidio.

Años de navegación
por mares procelosos
no auguran cortes quirúrgicos.

Las manos tiemblan,
y peligra la sutura.


¿Cómo se hará
para coser sentimientos
con finos hilos de plata?


Lo mío son los borrones,
tareas manchadas por la prisa.


Así queda tejida
nuestra manta de retales,
con botones mal cosidos,
y pespuntes irregulares.


Telas burdas, 
cosidas a dentelladas
junto a fina seda salvaje,
capricho de señoritos.


Mezcla de licores tan distintos,
cóctel de ambrosía
o incendiario molotov.

viernes, 29 de enero de 2010

DIARIO DE SUEÑOS ( BASADO EN HECHOS REALES)


 
El cuadro es de Eduardo Naranjo.

Éste es un sueño agradable: me recibe un abrazo cálido, envolvente.
No siento la necesidad de hacerme preguntas, sólo el deseo febril de soltarme en ese calor del líquido espeso y blanco que me envuelve. Parece nieve suave y caliente, pienso al tiempo que me descubro cierta excitación mullida.
Estoy rodeada de iguales, protegida por su cercanía cálida.
Todo está en su sitio, todo parece resbalar hacia una forma única de justicia universal. Por fin.
Participo de ello, me entrego a ese goce. De forma rotunda y sin fisura alguna. Solo soy uno más. Uno más en la bandeja.
Soy un canelón de una bandeja de dieciocho, bañado en bechamel y gratinándome en el horno.Y soy feliz hasta llorar crujientes lágrimas de queso.

(Que sí, que es un sueño real.  Lo soñé hace unos años. Nunca conseguí interpretarlo)

domingo, 24 de enero de 2010

LO CIERTO ES QUE


Soy un accidente,
el fruto de una colisión
de células encriptadas.

Ni claves ni contraseñas.

Soy un reloj que avanza
hacia la hora cero.
Soy un bulto que suda.

Soy picores y jugos,
cosas duras y blandas.
Soy el reverso de otra,
que no tiene cicatrices.

Soy dos pies
con demasiadas uñas.
Soy el cero y el uno.

Soy tiempo de espera,
sangre derramada
de forma periódica.

Soy un envase lleno,
fértil para cabellos.

Soy movimiento y ruido,
orificios que engullen
y agujeros que segregan.

Lo otro que soy es desorden.

viernes, 15 de enero de 2010

PERRA VIDA



Incluso de niño ya llamaba la atención mi carácter huraño y con marcada tendencia a ensoñaciones. Pasaba las tardes solo, jugando con las huellas que encontraba en la arena y con los cangrejos que arañaban las rocas cuando la marea bajaba. No solía tratar a otros niños. Me resultaban tan incomprensibles como los adultos.
En el terreno amoroso nunca he cosechado éxitos. Ellas siempre me han ignorado, se han apartado de mí como si yo fuera una colilla mal apagada.
Mi naturaleza inestable me impulsa a continuos cambios de ánimo y rumbo. Empiezo las cosas con un ímpetu colosal, pero desfallezco cuando llegan los primeros contratiempos. La mía ha sido, en fin, una vida sembrada de desatinos, de caminos equivocados. El mundo siempre me ha parecido un lugar hostil y lleno de trampas. Los restos de aquellos sueños en los que algún día creí, golpean mi ventana por las noches como ramas azotadas por una tormenta. Me siento cansado, aburrido de este simulacro de vida que me empuja al abismo.Y mientras, el tiempo avanza implacable: mañana ya cumplo los dieciocho.

miércoles, 6 de enero de 2010

MALOS HÁBITOS



Su muerte, lejos de brindarnos alguna clase de sosiego, acrecentó el pavor que en vida nos había inoculado despacio, casi gota a gota, como un veneno paralizante. Nunca nos negamos a sus excentricidades, a su insana curiosidad, que nuestra inocencia cobarde colocó en el anaquel reservado a los acontecimientos que obedecen a un designio superior. Contradecirle no era ni siquiera una opción.
Tras su fallecimiento, empezamos a manifestar desconocidos achaques, mareos inexplicables y malestares que nos invitaban a arracimarnos en los rincones para compartir nuestros malestares en voz baja. Una tras otra, las novicias dejamos de menstruar.
El nuevo prelado llegó de la diócesis con órdenes claras.
Ahora los llantos de los cadáveres de los neonatos resuenan todas las noches bajo las bóvedas del sótano del convento.

domingo, 3 de enero de 2010

FOMENTAR LA LECTURA



Hoy me ha llegado esta foto.Creo que como metáfora no tiene desperdicio. Un ojo me ríe y el otro me llora.

martes, 22 de diciembre de 2009

INCOMPRENSIBLE TRAYECTO NOCTURNO


Los pinchazos de mi vejiga llena me despertaron de madrugada. Para que la interrupción nocturna resultara un pequeño paréntesis lo más cercano a las telarañas del sueño, me dispuse a hacer el desplazamiento hasta el baño a oscuras. La realidad llegaba a mis sentidos atenuada por la falta de luz.
Tanteé la pared y avancé mientras leía el camino en los contornos cotidianos; recorrí el borde del cabezal de la cama y acaricié los quince centímetros escasos hasta el marco de la puerta. Repasé con las yemas de mis dedos el ángulo que forman las paredes del dormitorio y del pasillo hasta que llegué al interruptor. Sin accionarlo salté al tacto fino de la chaqueta que cuelga del perchero. Apenas me quedaban dos metros de pared lisa hasta el baño.
Algo debió torcerse en ese último tramo, algo inexplicable, devastador, que me ha lanzado a una búsqueda sin final. Camino desde hace horas pegado a la pared, recorro su textura tan lisa como infinita, agarrado a mi espanto, perdido en la oscuridad.

lunes, 14 de diciembre de 2009

CONTAGIO



       Cada noche él se vacía dentro de ella.
       Por las mañanas en los ojos de ella,
       brilla el vacío más aterrador.

sábado, 5 de diciembre de 2009

LAS ENTRAÑAS DE BLOGGER


Habrá que revisar el sistema, Bob, el M67D14 recibe demasiados comentarios elogiosos en sus entradas y eso interfiere en su deseo de consumir. Activa el regulador de halagos y baja el número de comentarios a 2 o 3 durante dos semanas. Y que sean comentarios neutrales. Hay que bajar esa autoestima. Aprovecha su perfil de viajero y ve marcando con anuncios de viajes toda su correspondencia. Eso adormecerá su sentido crítico y posiblemente disminuyan  sus entradas antisistema. Crea un blogger femenino que se interese por lo que escribe para que quiera mejorar su aspecto. Un interés moderado, no más de dos comentarios por semana. Hay que conseguir que vuelva al sector de compradores compulsivos. Si nada funciona aplícale el código naranja. Y asegúrate de que parezca un accidente.

sábado, 28 de noviembre de 2009

LA VIDA ESTÁ AHÍ AFUERA

Desde que nací vivo en un hospital. No conozco otra casa. Y a parte de mamá, los únicos que me visitan son los médicos y las enfermeras. Nunca me dejan salir. Y eso que yo siempre les digo que me encuentro bien, que no me duele nada. Miro por la ventana y me imagino la vida, lo que sería pisar piedras o tocar un árbol, que me diera un beso alguien que no fuera mamá. Lo peor son los análisis; hoy ya me han pinchado dos veces para extraerme sangre. Los médicos son simpáticos y me tratan bien. Me regalan libros y a veces se quitan la bata blanca para jugar conmigo al ajedrez. Con ello no evitan que muchas tardes las lágrimas empujen con fuerza para salir. Pero como no quiero llorar, finjo tener sueño y cierro los ojos. Los cinco.

martes, 24 de noviembre de 2009

PARANOIA


Las normas de seguridad de los aeropuertos son un síntoma.La enfermedad es la paranoia. Vivimos en una sociedad enferma, agonizante, según se mire. Salir de Londres por avión es constatar que la paranoia puede ser ley. Parece ciencia ficción. Y de la mala.
El equipaje de mano es rastreado milímetro a milímetro con meticulosidad de relojero miope.Todo contenido, no ya líquido sino simplemente cremoso es apartado a un lado. Nos hacen retroceder con los pequeños botes en la mano para meterlos en una bolsa de plástico transparente y volver a hacer cola para pasar de nuevo por el control. Además en Gatwick, los estados de la materia mutan; un desodorante en barra se convierte en líquido.¿Meter esos productos en una bolsa de plástico transparente los hace menos peligrosos? Es delirante. Después, con guantes de ginecólogo, extraen una pequeña muestra del tubo de pomada “Voltaren” para analizarlo. In situ. Como me pitaba el alfiler del moño, me han sometido a un cacheo que pasaba de largo la frontera del acoso sexual. Y dos veces. Las dos que he tenido que pasar por el control.
Ultimamente me cuesta mucho callarme y les he dicho lo que pensaba. Por un momento he creído que acabaría en comisaría.
Las normas son las normas, la ley es la ley, me dicen. La que se saltaron a la torera para invadir Irak. No me callo. Ya no.
Después de que los miembros controladores comieran y regurgitaran nuestros cuerpos y equipajes, hemos podido acceder al avión.
A veces me entran muchas ganas de ser terrorista. Si lo fuera, cogería el tren o el barco. Allí no te miran nada.

viernes, 20 de noviembre de 2009

LA HUIDA



Los faros del coche proyectan sobre la carretera una luz irreal, de sueño inquietante. La linea discontínua es un pespunte infinito que el coche parece coser en su rodar constante y monótono. Se diría que se trata del mismo tramo de carretera recorrido una y otra vez. El hombre que está sentado al volante parpadea nervioso. De algún modo extraño se siente parte de la máquina que rueda incansable en esta noche lúgubre, de oscuridad acechante. Acciona el limpia-parabrisas y en el vaho del interior del cristal abre una pequeña ventana transparente con el dorso de su puño cerrado. Huir se ha vuelto el único verbo posible. Huir de la resignación, del tedio. Lleva horas en la carretera hipnotizado por las puntadas blancas que le alejan de una realidad que le estrangula.
Sólo piensa en seguir adelante, sin más compañía que el suave ronroneo del coche que avanza, a velocidad estable, por el corredor iluminado.
Se aclara el horizonte y la noche abandona lentamente su provisional lecho. El coche se adentra en la ciudad mientras la primera luz del día empieza a lamer las aceras. El hombre aparca el coche frente al portal de su casa. Antes de abrir la puerta, exhala un suspiro de cansancio. Resulta agotador pasar todas las noches huyendo del hombre que es durante el día.

viernes, 30 de octubre de 2009

VIAJEROS SIN EQUIPAJE

El hombre parece inquieto, la mujer que lo acompaña acuna a un bebé envuelto en una manta. Verlos en el andén sin equipaje, ni siquiera un bolso de mano, resulta turbador. Se oye el pitido del tren que se aproxima a la estación y la mujer avanza hacia las vías con pasos lentos pero decididos. El aire se congela mientras ella se asoma sobre las vías como si buscara el mejor lugar para lo que ya se intuye inevitable. El bebé rompe el silencio con un llanto premonitorio. El silbido se intensifica y adopta una intermitencia familiar. Me aparta bruscamente de la escena y me lleva en vuelo fulminante al bip bip del teléfono móvil, que siempre suena puntual cuando estoy intentando tener una pesadilla.

domingo, 25 de octubre de 2009

DEL CIELO TE CAEN LOS CLAVOS

Tras la pertinente espera y abrumados por la pena, los dos regresaron a casa solos, ataviados con el mismo traje de la derrota y otro desengaño cosido a la cola de las citas frustradas. Uno de ellos, seguramente el hombre, distraído ante el océano infinito de la expectativa, ignoraba que la noche anterior los relojes debían retrasarse una hora.

sábado, 17 de octubre de 2009

VUELVA MAÑANA

Cuando teníamos lo suficiente para pagar la luz y el agua, el cartero llegó con la factura del aire y de la tierra. Por suerte aún no se había descubierto el quinto elemento.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

CURIOSAS AMISTADES

A veces me llegan amigos de las más variadas formas. La semana pasada me llegó uno en forma de factura. Lo reconocí en seguida, al abrir el sobre alargado y comprobar que las letras del logotipo del banco me sonreían entre los simpáticos hoyuelos de Marcelo. Los dos ceros del código postal me miraban insinuantes y yo me hice un poco la despistada, como si no supiera que con ellos mi amigo me estaba mirando el surco del escote. Recostado sobre el IVA esperó a que yo me acercara a saludarle. Tal vez pensaba proponerme un despreocupado paseo por los datos del cliente. Lo sentí mucho tratándose de un amigo pero no quise hacer diferencias, al igual que hice con las otras facturas, la corté en pedacitos y la hice volar como confeti.

sábado, 12 de septiembre de 2009

EN RESUMEN

Las palabras quedaron huérfanas,
atrapadas en mapas confusos,
llenos de islotes abandonados.
Queda el vasto espacio
abierto a dentelladas,
donde el silencio se encabrita
y obliga a la palabra.
Cortada una rebanada al silencio,
vuelve el discurso de cristal,
quebradizo como lágrimas de hojaldre.
El árbol que plantamos era ya tan frágil,
que una lluvia inesperada pudrió las raíces.
Esmirriada la savia fresca,
sobrevive una corteza líquida,
por la que ahora vamos resbalando.

jueves, 27 de agosto de 2009

EL GRAN DIA

Venid hermanas. El gran día ha llegado. Bailemos.
Ha sido arduo el viaje, largo y penoso el trayecto. El nuevo mundo nos espera. Se acabaron las turbulencias impuestas y los filtros establecidos por el sistema.El destino ya es nuestro, unamos las voces en un canto burbujeante hasta disolvernos. Juntas y sin miedo descenderemos en suave remolino hacia la libertad.


viernes, 21 de agosto de 2009

LA ESPERADA VISITA 11-8-09

El triunfo de la muerte Brueghel

Hi ha records que son part de la nostra pell. Creixen amb nosaltres i sobreviuen als forats de la memoria.Molts tenen la teva olor, la de quan de petits ens traduïes els sorolls de la nit, i feies la nostra por de nens innòcua i fonedissa. Ens has deixat forces empremtes, petits secrets per desfer nusos.Hem observat, però no sempre hem sabut fer nostre, la teva manera d´entendre les persones. Enemiga de les baralles i dels crits, ens has ensenyat la importancia d´escoltar, de saber posar-se en el lloc de l´altre. S´ha de passar pàgina, ens deies sovint quan alguna cosa no sortia bé. Pero les pàgines a nosaltres de vegades s´enganxen als dits i pesen tonelades. Aquesta pàgina, la de la teva absencia, serà dificil de girar.
Presonera d´una malatía llarga i cruel, l´has asumida amb elegancia, amb una dignitat i generositat admirables. Sempre els demés abans que tú. Sempre una frase per els altres: ja heu dinat? preguntaves a les noies que et cuidaven.Gracies ha sigut la paraula que més has dit quan ja t´en quedaven ben poques. Gracies sempre, gracies a tots el que miraven de fer-te la vida mes fàcil.No et mereixies aquests darrers anys. No senyor. Ningú menys que tú. I s´ens ha fet duríssim veure que no podiem fer res mes per ajudar-te, per alleugerar aquell patiment abominable. Ara per fi has deixat de patir i això ens fa contents, encara que ara estem tan tristos que no s´ens noti. Ningú mor del tot si té algú que el recordi, vull pensar. Vius i viuràs en nosaltres doncs, en el record de tot alló que et feia tan especial, que et donava una magnitut humana dificil de trobar. Es un adeu relatiu, mama. Ens seguirem trobant allà on perviuen els petits tresors que guardem dins els plecs de la memoria.

sábado, 8 de agosto de 2009

SE MUERE, NO SE MUERE

Como el péndulo de un lento reloj macabro, los médicos dan el parte: se muere, no se muere, se muere, no se muere. Cada día uno distinto. Adiós mamá, por fin te vas al otro lado del espejo. Hola mamá, ¿todavía sigues aquí encallada, atascada entre las sábanas? Se deshoja la cruel margarita de hojas infinitas, que se reproducen incansables, amplificando la podedumbre moral de una sociedad que te abandona en el peor de los infiernos. Ante todo la vida, la vida de un moribundo, preservémosla. Muertes de guerra y de hambre sí, pero muerte al que la desea nunca.
Destellos de luz y cordura en alguna bata blanca: le retiraremos todo, el antibiótico para la neumonía y el diurético, en el suero sólo morfina y calmantes. Pero el cuerpo es fuerte y los latidos del corazón puntuales. Cuesta mucho morir, cuesta tanto...
A veces delira ¿delira? siempre con los ojos cerrados: mamá ¿falta mucho? le dice mi madre a la suya, al recuerdo que tiene de ella, que la ha acompañado siempre, desde que murió cuando ella tenía doce años. La esencia de mi abuela, así nos gusta pensarlo, permanece al pie de su cama acompañándola. Ayúdame a morir, mamá, le dice con voz de niña a la abuela sorda.
Lo cierto es que a ocho de agosto de 2009, mi madre se muere y no se muere, se muere y no se muere, todo el tiempo, y todas las veces que siguen cabiendo en su cuerpecito desinflado.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Publicidad.

Me ha llegado este vídeo de Amnistía Internacional. Es simple, muy redondo, ideado por buenos publicistas para reblandecer consciencias. Antes de que el inevitable escepticismo atravesara el conato de lagrimita y borrara mi sonrisa bobalicona, por una milésima de segundo hasta he llegado a pensar que podía ser cierto.
Pero sólo es publicidad...



La frase final, para los que no os aclarais con
el inglés es: tu firma es más poderosa de lo que crees

sábado, 25 de julio de 2009

¿BLOGUEAS O TRABAJAS?

Veo que ultimamente somos muchos los que nos planteamos lo de seguir o no seguir con el blog, si tiene sentido, para qué lo tenemos, que razón nos empuja a exponer nuestros textos o nuestras pajarracas al amable bloguero que nos lee. Lo pienso a menudo. Lo de leer textos ajenos lo tengo claro, he descubierto muy buenos escritores ( muchos inéditos) en la red. Y muchas veces disfruto más de algunas de sus entradas que de algunos textos de autores de relumbrón ( algún día se tendrá que hablar de Millenium ).Tendría un disgusto de los grandes si cualquiera de los blogs que frecuento se cerrara. Lo tomaría casi como un abandono, una pequeña muerte.
A los blogs hay que darles de comer con cierta frecuencia, es parte del juego. Lo que escribes un día, lo leen unos cuantos fieles (a los míos no me cansaré de agradecer sus visitas) y algún despistado que pasaba por ahí. Despues los textos van engrosando un paquete de entradas antiguas que quedan hibernando el sueño de los olvidados.
Hay algo de exhibicionismo, sin duda, también de vanidad, y mucho de búsqueda de esa respuesta inmediata de los lectores ante un texto recién horneado. Otros textos surgen de la necesidad de gritar alguna verdad que nos quema en la garganta y de hacerlo a golpes furiosos de tecla. Lo cierto es que cada mañana, después de abrir la oficina, encender las luces y conectar el ordenador, antes incluso de comprobar si hay alguna tarea urgente pendiente, entro en "el pasado que me espera" y me dirijo a la columna de la izquierda a ver en qué andais metidos. Intuyo sobre qué puentes invisibles vais a proponerme caminar en los momentos que iré arrancando a las obligaciones, que sin duda también me esperan ese día (basicamente me desesperan).
En fin, que por estos y algunos motivos más, yo lo tengo claro, blogueo.

jueves, 9 de julio de 2009

REFLEJO EN UN CHARCO

A veces imagino
un vientre que me espera,
en un mundo que ha depuesto

sus afiladas trampas.
Descontando las derrotas,
precisas, definitivas,
los besos que no me dieron
y los hijos que no parí,
al final quedan mis huellas

pisando mapas extraños,
continentes ajenos

que transité como propios.
Por las noches sueño
en una herencia liviana
y que alguien me convoca
a un amor inocuo.

martes, 30 de junio de 2009

VERANO

Humedad de cavidad bucal,
reloj sin minutero,
atmósfera inmóvil y densa
volada por moscas narcotizadas.
El universo obliga a la más titánica
tarea: no hacer nada.

martes, 16 de junio de 2009

CICATRIZ

El doctor Molina me aseguró que la cicatriz apenas se notaría. Es una operación muy sencilla dijo mientras mis ojos se detenían incrédulos en sus manos gruesas de campesino holandés. Aquellos dedos amorcillados iban a practicar una pequeña incisión en el lado derecho inferior del abdomen para extraer mi apéndice.
Nada podía ser pequeño si intervenía uno solo de sus dedos, pensé de camino al quirófano, con una castaña de acero atravesada en mi garganta y mirando las luces de neón del techo pasar como traviesas de raíles. Dormí y desperté de la anestesia como si ambas cosas formaran parte de la misma acción, dormir y despertar en el mismo instante y el tiempo de la operación succionado hacia otra dimensión.
A los dos días ya estaba de nuevo en casa enfrentándome al que parecía un leve post-operatorio. La herida me molestaba cuando me movía, me picaba y me obligaba a cambiar de postura a menudo. Todo parecía normal hasta el tercer día, en el que una zona rojiza empezó a rodear la herida y unos fuertes pinchazos anunciaban con la contundencia de una sirena de ambulancia, que algo no iba bien.
Esto tiene muy mal aspecto, me dijo el farmacéutico mientras envolvía en papel cebolla una pomada antibiótica que resultó del todo inútil. Al sexto día descubrí que de la herida asomaba lo que parecía un pelo rubio y rizado. Siendo yo moreno y de piel atezada, un cabello rubio era de lo más inquietante, pero más perturbador fue el descubrimiento de que al llegar la noche había crecido hasta alcanzar unos cinco centímetros. Dejé la herida sin apósito y fui acariciando el pelo con suavidad durante toda la noche, como la lengua que vuelve una y otra vez al pedazo de carne atrapado entre los dientes. A la mañana siguiente ya eran varios los cabellos dorados que brotaban de la herida, que empezaba a supurar y presentaba un aspecto purulento. Aquello no podía esperar más, y me presenté en la consulta del doctor, que enarcó sus cejas despeinadas y con gesto preocupado me conminó a ingresar de urgencia para reabrir la sutura aquella misma noche.
La intervención duró más de lo esperado. Seis horas de trabajo de un equipo de varios cirujanos, que según confesaron después, nunca se habían encontrado con un caso remotamente parecido. Los cabellos rubios resultaron ser una larga cabellera, la tuya, Susana. Ahora la guardo enroscada como un nido de cigüeña sobre el armario en el que todavía cuelga la ropa que olvidaste. La cicatrización fue después de la segunda intervención, indolora y muy rápida, en palabras del doctor, impecable
.

domingo, 7 de junio de 2009

INDIGENAS EN PIE DE JUSTICIA

En todos los paises en los que tienen lugar protestas indígenas, el patrón es casi idéntico: los gobiernos prometen respetar unos mínimos acuerdos, rascados tras numerosas reuniones y que vienen al ser pura calderilla para los nativos. Esos mismos gobiernos ( instigados naturalmente por las multinacionales que se ven beneficiadas por los expolios) se los saltan a la torera de forma reiterada y flagrante. Cansados de tanta promesa incumplida, los nativos plantan cara y reclaman lo prometido. Empiezan los altercados, que las autoridades presentan como ataques indiscriminados de fanáticos o terrorisas. La versión oficial se distancia de la realidad de forma abrumadora y empieza el baile macabro de cifras de muertos.
Ahora se habla de lo que está ocurriendo en Perú. Es Perú pero también es Colombia, es Panamá, es Ecuador, es Chile, es... Se demoniza a cualquiera que reivindique sus derechos legítimos para etiquetarlo de terrorista. En cualquier decisión territorial ha de primar el respeto por los pueblos originarios, por encima de cualquier otro interés. Todo lo que se aleje de esa idea simple, incuestionable, es un atentado contra los derechos humanos más básicos.

sábado, 30 de mayo de 2009

CONFESION

No te amo. Ya está, ya lo he dicho. Tantos meses pensando en la forma de soltarlo y al final no ha sido tan difícil. Ya no te amo. Además sé el momento exacto en el que dejé de hacerlo: el día que se te ocurrió vestirte con ese chándal azul y blanco. El chándal, deberías saberlo, es un exterminador del deseo. Y el deseo y el amor, que son primos hermanos, desaparecieron sin hacer ruido cuando el sol tiñó de sangre licuada aquel atardecer en el que volviste a ser sapo.
No imaginas cuánto me aburren tus historias del trabajo. Iván me parece el tipo más pesado del planeta. La retransmisión íntegra de vuestras conversaciones en la oficina me resulta anestesiante. ¿No te has dado cuenta de que mientras hablas no dejo de estrangular bostezos’? Nuestros besos han envejecido, Matías. Es lo que envejece más rápido. Y un beso viejo ya no es beso.

Te quiero, eso sí, como a un primo cercano, un hermano de la vida. Pero el amor, Matías, eso ya es otra cosa. Las primeras veces que me hablaste de las tardes de niño en el hipódromo con tu padre, te imaginaba tan bien con tus pantalones cortos y las rodillas tatuadas de tierra. Entonces la felicidad era la promesa de algo que palpitaba en las puntas de los dedos. El niño que fuiste, el que sobrevivía en ti, se abría camino y explotaba en mi nariz burbujas de ternura.
Ahora todo son relecturas de un libro manoseado, el mismo libro una y otra vez. Ya ni siquiera discutimos. Nos hemos acartonado en la costumbre y nos aburrimos. Sólo nos acompañamos en el aburrimiento, nada más. Y no hay peor tristeza que esa, Matías. Yo así, con esa pena que me subió como un mareo y ya no se me bajó más, no quiero vivir. Ya está, ya lo sabes. Ahora me siento mucho mejor.
Bueno, voy a ir borrando el texto, que un día de estos me pillarás con los dedos sobre el teclado y a ver qué te explico. Además se hace tarde y aún tengo que prepararte ese arroz con leche que tanto te gusta, cariño.

lunes, 18 de mayo de 2009

OMBLIGUEANDO (también)

Me he contagiado del ombligueo de Bárbara y también he buceado en el baúl de los recuerdos. Tenía 22 años. En Menorca. Le tengo especial cariño a esta foto. Aviso a navegantes: el ombligueo se pega más que los piojos.

Arrancarse los ojos
antes de mirar al recuerdo,
primitivo y preciso, revelador.
El cuello insumiso gira,
pese a la consigna.

He mirado lo que fui.
Soy la mujer de Lot
y quiero mi corazón de sal.
Me lo he ganado.

Descubro el velo de la memoria oscura, vacilante.
Brotan cadáveres de besos, retinas pulverizadas.
Confesiones en un bar con nombre de isla.

Como la loca Penélope,
he tejido y destejido con fruición,
con lanas mías y ajenas.
Y en el armario cerrado,
sólo hay prendas deshilachadas.

Nada de lo que soy ahora,

cabe en el hueco que dejó
aquel cuerpo terso en la arena.

Desnuda y con mi traje de sal,
me lanzo al mar de la nostalgia.
Me disuelvo completamente.
Detrás de mí se cierra el agujero
cavado inutilmente en el agua.

La memoria queda sellada
bajo una losa de lava fría,

rotunda.

Vuelvo la vista al frente,
y retomo el abanico.

sábado, 9 de mayo de 2009

FELIZ PRIMER CUMPLEAÑOS

Sopla con fuerza, pero la llama de la velita de la tarta ni se mueve. Lo hace con el labio inferior hacia afuera y el bufido sale en dirección al techo. Sólo consigue soplarse el flequillo. Vamos David, sopla la velita, dice mamá. Sopla, dice papá. Todos quieren que sople y están muy contentos. Él no, está asustado. Quiere irse o llorar, mejor las dos cosas. Pero sopla y se mueve el flequillo, se despega gracioso de la frente y le queda como una visera. Todos se ríen. Vamos mi amor, si esta mañana lo has hecho muy bien, sopla cariño, sopla. Él mira la velita y vuelve a soplar, pero la vela no se apaga, se mueve muy levemente, empujada por el carraspeo de un papá nervioso. Todos le están mirando, clavan sus ojos en él. Sopla mi amor, sopla. David cierra los ojos, llena de aire sus pequeños pulmones y esta vez sí sopla fuerte, muy fuerte, tanto, que apaga la fiesta

sábado, 2 de mayo de 2009

ENTRE OTRAS COSAS


El mono imbécil,
amparado por su delirio,
cose entre campos de colores,
gruesas cicatrices de alquitrán
para llegar cuatro minutos antes.

Parcela enfebrecido,
cuadricula sin descanso,
las fértiles tierras ancianas,
regadas por tantas lluvias.

El mono erecto olvida infeliz,
que el eco lo devuelve todo.

La verdad es antigua y sencilla:
el mal proferido a la tierra,
sangrará en tus hijos.

Nos queda un tiempo inventado,
no leído en las estrellas,
espeso y fúnebre.

Y plástico hierro y cemento,
en el lugar donde antes bailaban
su inconsciencia amarilla
las mariposas.

lunes, 27 de abril de 2009

ADOLESCERE

Si antes no muero de corazón roto, el domingo cumpliré dieciseis.
Escrito a rotulador sobre el respaldo de un asiento de autobús.

martes, 21 de abril de 2009

AMOR EN RED

La conocí en Facebook por un amigo común. Hablando con ella por Messenger intimamos algo más y supe que compartíamos pasión por Cortázar y por el cine francés. Esa misma tarde entramos en Skype y hablamos casi toda la noche. Confesamos temores y confidencias hasta que el alba pintó su llegada en la pared. Enamorado del timbre nasal y penetrante de su voz, me confesé en MySpace. La amaba. La sensualidad del movimiento de sus hombros y la mirada triste y enigmática que descubrí en You Tube encendió un foco de deseo inequívoco y febril. Era la mujer perfecta, lo tenía todo: belleza, inteligencia y sensibilidad. La nuestra fue una gran historia de amor a la que me entregué con vehemencia y sin titubeo. Hasta el día del gran apagón.

miércoles, 15 de abril de 2009

CAMBIO DE BARAJA

Al principio fueron las cejas y las dibujé en su sitio con un lápiz azulado. Después fueron mis dientes amontonados. Al poco tiempo desapareció mi sonrisa bobalicona, herencia del abuelo Matías. Cada mañana, el espejo del baño se quedaba un rasgo más. Pieza a pieza y día a día, construía en su superficie, el rostro que se iba borrando en mí. Pestañas y verrugas, ojeras y papada, pasaron una tras otra, de mi cara al espejo, como flechas lanzadas con puntería de arquero medieval. Un día, el bigote que ocultaba mi labio tenue, apenas insinuado bajo mi nariz de payaso, completó la imagen del espejo y quedé libre de rostro. Un óvalo perfecto y sin mácula. Impaciente y con todos los papeles en regla, esperé a la llegada de los agentes de la compañía. Llevaban un muestrario con las propuestas de esta temporada, que según dijeron, contaba con alrededor de trescientos rostros. Me pareció un alrededor muy respetable.

martes, 7 de abril de 2009

PACO GOMEZ NADAL, EL MALCONTENTO


Esta sopa llena de tropezones que es internet propicia algunos descubrimientos asombrosos, de esos que te reconcilian con lo humano. Es lo que me pasó con Paco Gómez Nadal hace ya unos meses.
Paco es un periodista comprometido, de los de verdad. Así y no de otra forma entiendo yo esa profesión. Habla de conflictos que no salen en los medios, que no están de moda, desde el lado del oprimido, denunciando la injusticia, haciendo que el sufrimiento deje de ser invisible. Vive en Panamá y ahora mismo está en ruta, conociendo en directo los abusos del poder, las injusticias generadas por un sistema podrido. Tiene además el don del verbo ágil y preciso. No sé qué cara tiene, la música que escucha o los libros que lee, pero junto a él me embarcaría sin dudarlo a uno de esos viajes de tocar la tierra, de juntarse con esas personas que valen la pena, luchadores silenciosos y resistentes. A veces Paco se desanima ¿cómo no? y duda del poder de la palabra. La suya es contundente, clara y honesta. Cuánto habrá que agradecerte por dar a conocer el terrible destino del pueblo naso, enfrentado en este preciso instante a un brutal exterminio.
Pero mejor dejar que hablen por él sus dos blogs.
Os animo a que los visiteis y le acompañeis en su viaje.
Va por ti, amigo Paco, y que tu voz nunca deje de retumbar en la red.

lunes, 6 de abril de 2009

CON LA VERDAD POR DELANTE

No es una cuestión moral la que me incapacita para la mentira, mentir me revuelve el estómago y me provoca náuseas. La simple idea de hacerlo, enciende mi cara como una antorcha y la barniza con cristales de sudor. Me sucede desde niño. Cuando aparecía algún animal muerto en mi armario, nunca dudaba a la hora de confesarme culpable, y el día que empujé a la abuela por las escaleras, corrí a contárselo a mamá. Lo hice sabiendo que el castigo llegaría en forma de noches de encierro en el gallinero y de ayuno obligado: sólo agua y pan mojado. Por eso insisto en que mi propósito es firme y mi intención decidida: mañana dejaré de matar. Lo repito cada noche como un salmo: mañana dejaré de matar. Pero una y otra vez, despierto a lomos de un destino implacable. Nunca es mañana, siempre sigue siendo hoy.