martes, 5 de febrero de 2013

LA PRIMERA ECOGRAFÍA

Confío en que tendréis paciencia con el monotema, que sin duda es debido al subidón hormonal de madre primeriza, pero es que tengo muchas ganas de compartir con vosotros la primera ecografía de mi libro.
Sé que lo entenderéis.

http://eugeniocanoeditor.blogspot.com.es/2013/02/portada-de-fisuras-en-el-aire-de.html



martes, 29 de enero de 2013

CALENTANDO MOTORES

 Mi editor sigue calentando motores y ha colgado otro microrrelato de FISURAS EN EL AIRE.
Espero que os guste.

http://eugeniocanoeditor.blogspot.com.es/2013/01/el-otro-de-araceli-esteves.html

lunes, 21 de enero de 2013

FISURAS EN EL AIRE Araceli Esteves



La editorial Eugenio Cano  presenta un nuevo libro. Tengo una larga relación, no siempre fluída, incluso a veces tormentosa, con la autora de ese libro. Bien es cierto que últimamente congeniamos algo mejor.

http://eugeniocanoeditor.blogspot.com.es/2013/01/fisuras-en-el-aire-de-araceli-esteves.html

martes, 8 de enero de 2013

EL MARIDO OBEDIENTE


La mujer compró unos buenos filetes de bacalao y los metió en una bolsa envueltos en papel de estraza. Después redactó una nota a su marido: te he dejado la comida en una bolsa, sólo tienes que ponerla en la sartén con unas gotitas de aceite. El gato se coló y se comió el pescado. Y el hombre cocinó papel.

viernes, 30 de noviembre de 2012

EXPERIMENTO FALLIDO


 -  ¿Puede leernos las conclusiones?
-  Los vermianos y los ucklíneos se adaptan bien. Sus planetas permanecen estables y han construído un hábitat equilibrado y benigno.  Pero la colonia de humanos no se desarrolla con normalidad,  carecen del gen de la empatía y han deteriorado el planeta hasta el punto de no-retorno. El experimento en la Tierra  no está dando los resultados esperados.
-  Apágales el Sol.

martes, 27 de noviembre de 2012

ARÚN


Cuando Arún, el perro anciano de Graciela, está dentro de casa, aúlla para que le abran la puerta que da al patio de sombras. Arrastra afuera su cuerpo desovillado y doliente para a los pocos segundos pedir con un ladrido afónico que le vuelvan a abrir. Da una vuelta lenta por el comedor, se tumba en el cojín del desacomodo, vuelve a aullar, se para delante de la puerta y rasca con su patita para que le dejen salir. Mi amiga Graciela, paciente portera impaciente, abre y cierra la puerta sin tregua. Abre y cierra, cierra y abre. Pobre Arún, perrito viejo, no sabe que para salir de este mundo de nada sirven las puertas.

Dedicado a Graciela, con el deseo de que Arún pronto cruce al otro lado del río y que su ausencia no le pese demasiado.

jueves, 22 de noviembre de 2012

SENTIDO SIN ALGUNO


No voy a analizar el libro de Agustín porque ya lo han hecho otros de forma muy profesional y exhaustiva. Y no lo hago, porque, entre otras cosas, no podría hacerlo, ni de lejos, mejor que ellos. Pero sí quiero hablar de la resonancia que me dejan sus textos.
Tuve el placer de compartir con Agustín un acto en el Ateneu de Barcelona en el que Fernando Valls nos presentó como a dos de las nuevas voces ( menos mal que no tuvimos que cantar) del microrrelato en España. Llegaba Agustín con su libro recién salido del horno, con la emoción contenida de padre primerizo.
Ahora que ya lo he leído puedo hablar del estado en el que me quedo tras leer la mayoría de sus textos. Descolocada. Desde ese estado voy  poco a poco saliendo para construir la historia de la que Agustín sólo ha ido dando una o dos pinceladas nada más y ahí te quedas. Y cómo te quedas.
He leído los textos más de una vez, y siempre me acaban contado historias distintas.
Con depurada técnica consigue la alquimia idónea que nace de mezclar; en diversas proporciones, humor, lírica y surrealismo. Y a veces le bastan siete palabras. Lo juro. ¿Cómo lo hace?
He pasado de un relato a otro despacio, porque no puede ser de otra forma, sólo dos o tres antes de dormir, con la esperanza de que me nutran mientras duermo. A ver si con suerte me ayudan a que germine alguna idea de esas que van a la deriva en mi cabeza y que milagrosamente se resuelven en un sueño.
“Sentido sin alguno” es un libro que, sin duda, merece estar sobre muchas estanterías y mesillas de noche, dentro de muchos bolsos o en la carta a los Reyes Magos. Y puede que la edición se agote. La que avisa no es traidora.

jueves, 1 de noviembre de 2012

UNO DE NOVIEMBRE

 
Escribo con mi gatita blanca enroscada en el regazo. El calor tenue que me regala, penetra y neutraliza los aguijones de este frío volandero. De vez en cuando levanta la cabeza, atiesa sus orejitas marrones, dos montoncitos de arena en la nieve virgen de su pelo blanco, y mira curiosa el correteo de mis dedos por el teclado. Atempera su curiosidad felina, cierra los ojos y resurge la bella estatua con la que el sueño moldea las siluetas de los gatos. El viento de este 1 de noviembre que despelucha los dedos de las palmeras no alcanza a rozar nuestra parcela de felicidad diminuta y perfecta.

jueves, 25 de octubre de 2012

LECTURA

Imagen extraída de la red



Hoy, Jueves 25, dentro del ciclo Voces nuevas que promueve la ACEC (Asociación colegial de escritores de Cataluña), tendrá lugar una lectura de microrrelatos dirigida por Fernando Valls, y en la que participaremos Agustín Martínez y una servidora. La cita será en el Ateneu de Barcelona ( C/ Canuda, 6 ) a las 19:30 en el aula d´escriptors.

domingo, 14 de octubre de 2012

LA CARTA

Aquella carta que abría la puerta a un universo nuevo, a un enjambre de posibilidades, aquellas letras que nos enlazarían para siempre en un venturoso torbellino de emociones, las palabras que sólo en los sueños más delirantes me atrevía a convocar, aquel mundo reservado para nosotros, liso, recién nacido, llegó directamente a la bandeja de spam y la luz nunca se encendió.

jueves, 13 de septiembre de 2012

ESCALERA DE VECINOS

Julia de la Rua
Martita gritaba todo el tiempo, pero sobre todo a la hora de la cena. Sus bramidos arrancaban de pozos profundos y negros, trepaban por el patio de luces y se mezclaban con el crepitar de las frituras y el parloteo de las cazuelas. El padre cuidaba de ella, le daba de comer y la limpiaba. Por las noches cuando la ataba para que no se lastimase, ella empezaba a aullar. Tenía 20 años o 40, nadie lo sabía con exactitud. Sólo que era hija única de una mujer que murió al parirla. El padre había llegado con ella hacía unos años y apenas tenía contacto con los vecinos. Era un hombre delgado y silencioso que caminaba con la cabeza gacha, como si sus pensamientos pesaran y fuera incapaz de sostenerlos. Martita formaba parte de la banda sonora de la escalera. De día los gritos de Martita, de noche sus aullidos. Una tarde cesaron los quejidos y el piso quedó muerto. Un silencio denso como engrudo se pegó en las paredes de la escalera. Hasta que en casa empezaron a escucharse extraños lamentos. Sobre todo por las noches. Primero eran murmullos suaves, asordinados. Ahora ya son más fuertes y constantes. A veces me sorprendo con ellos agarrados a la garganta. Mamá se acerca temblando. Sólo me calmo cuando me llama Martita.

domingo, 26 de agosto de 2012

SÍNDROME DE ESTOCOLMO

Durante el día su presencia era más tolerable. Enredada en las tareas de la casa, conseguía amortiguar aquel dolor ácido que me acompañaba desde que convivía con él, después de tantos años de vida solitaria y fácil. Pero por las noches, no soportaba verme dormir tranquila. De sopetón, arañando la quietud del aire, reclamaba un espacio en mi vagina. Y lo hacía sin preámbulos, con latigazos furiosos que quemaban, que me hacían llorar hacia adentro, con la boca sellada pero llena de un horror efervescente. Así lo viví durante semanas. El día que me abandonó, llegó el alivio de las cadenas rotas, el aire se volvió ligero, transparente, y la vida dejó de doler. Ahora que que no está, en la laguna de la tranquilidad en la que vivo, me asalta a veces, inesperado, el pinchazo de una aberrante tristeza. Y siento que sobrevive, verdadera, una gota de nostalgia por aquel herpes genital.

martes, 24 de julio de 2012

VERANOS DE COLORES

El verano del 67 fue distinto a todos los anteriores. Esta vez sí que sí, me dije una noche de julio en la que se hizo carne lo gestado en el más exigente de mis sueños. Era un hombre bello, inteligente y sensible, excepcional en caricias, hecho de mi misma sustancia. En sus besos recuperaba la totalidad de mi boca, huérfana hasta ese momento de su otra mitad. Abrazarle se convirtió en la única ceremonia de la que dependía mi salvación diaria. Llamé a mis amantes y les informé de mi cambio de estado civil: de soltera a enamorada. Y enamorada lo era todo, no había grieta por la que pudiera colarse el deseo por otro cuerpo y la oreja se limitaba, tozuda como una alergia, a filtrar un único timbre de voz, sorda a lo que no fueran los susurros de mi amado . El color rosa lo invadió todo; rosa chicle la sonrisa de la cajera del banco, rosa palo la botella de butano, rosa ahumado la merluza, y en delirio sinestésico, sonaba rosa el timbre del despertador. No recuerdo el día en el que las rosas blancas de mi jardín dejaron de ser de color rosa pero ocurrió antes de que el otoño se llevara las legañas del calor. Las caricias se volvieron blandas y pegajosas y los abrazos empezaron a desencajar y a crujir como papel arrugado. En el verano del 68 me dio por la marihuana; fumada, en pasteles, en galletitas, disuelta en yogur. El color de ese verano fue el verde, verde en todas sus variantes, verde de principio a fin.

Dedicado a Flavia, mi sister del alma. A la espera de brindar con ellas con una fresquísima cerveza rosa.

lunes, 2 de julio de 2012

ALGO MUY LEVE

Los mismos cereales sobre la mesa, el mismo olor a chocolate caliente, no hay gritos ni caras extrañas, no hay preguntas, hay un movimiento extraño en la boca de mi madre cuando sonríe, algo muy leve, como si a media boca le costara acabar de sonreír. Todo lo demás sigue igual, esa normalidad es lo que más me asusta. Intuyo que la puerta que papá abrió anoche, ya no volverá a cerrarse. El cambio es definitivo, pienso. Evito la mirada de mi padre. Sabe que lo sé todo.

domingo, 10 de junio de 2012

año 4023

Los descendientes de los únicos supervivientes de las catorce colonias de Juno viajan en una nave trifásica en un éxodo que ya dura trescientos años saturnianos. La única voluntad que les une, a ellos y a sus antepasados, es la busca de una respuesta. De padres a hijos, y de estos a sus nietos, la búsqueda ha sido el motor, el sentido último, el descanso. Pero la pregunta evolucionó, las coordenadas de la ecuación se fueron distorsionando con la misma arbitrariedad con la que se modifican los recuerdos, jaleados o enfriados para adecuarse a la voluntad inconsciente del recordador. Con la pregunta diluida entre los riachuelos de tantas generaciones, el viaje sigue, imparable, por el laberinto espacial.

martes, 29 de mayo de 2012

La cesta de la compra

La estación de autobuses es camino obligado cuando vuelve a casa cargada con la compra. Nunca antes había reparado en los nombres de ciudades que llevan en la frente los vehículos. Pero hoy sí los mira, con ligereza primero, más atenta después. Una rama de apio que sobresale de la bolsa de compra, va cepillando su rodilla desde que salió del supermercado. Mientras camina delante los autocares y lee los nombres, sus pensamientos viajan de las ciudades a la sucesión de tareas que le esperan al llegar a casa. Poner el agua en la olla, Madrid, Valencia, lavar los puerros, Zaragoza, cepillar las zanahorias y el apio, limpiar el pollo, Granada. Marsella, lee en voz alta. La comida se interrumpe y ella se detiene frente al autobús. Le gusta el nombre, Marsella, se gusta a sí misma pronunciándolo. Marsella le hace pensar en películas antiguas de marineros tristes de brazos tatuados y trenes de vapor que huelen a tabaco de pipa. Las imágenes son potentes, opacan cualquier mínima filtración de duda. Las bolsas quedan en el suelo, al sol, apoyadas en una marquesina. Las mira a través de la ventanilla. Las hojas de la rama de apio se mueven de un lado al otro sopladas por una brisa graciosa, muy oportuna. Es como si el apio se despidiera, piensa ella. Y sonríe.

lunes, 14 de mayo de 2012

LA EFICACIA DEL SISTEMA

Hjnafet y erizo son las dos palabras que me pide el verificador. Las tecleo despacio, letra a letra. Las palabras no coinciden, teclée de nuevo, ordena la pantalla. Esta vez flamigna y vertis son las dos palabras deformes, mareadas y chistosas. Achino los ojos para forzar la vista y tecleo de nuevo, esta vez deteniéndome dos segundos en cada letra, a ver…efe, ele, a, eme…Nada, las palabras tecleadas no coinciden. Lo intento varias veces más antes de desistir. Mi frustración busca acomodo, es imposible burlar al bloqueador de humanos.

jueves, 26 de abril de 2012

LA HISTORIA DE MIS VIDAS

Cuando despierto, el dial frenético de una radio mal sintonizada empieza la búsqueda y buceo entre olores y sonidos hasta que me encuentro. Hoy soy Eulalia, tengo tres hijos y mi marido murió hace dos años. En realidad vive, pero no para sus hijos, no para mí. No hay orden ni periodicidad, puedo ser Eulalia tres semanas seguidas o alternar pivotando de Luis a Ángeles durante todo un mes. Despertar en vidas distintas es, más que cualquier otra cosa, una tarea agotadora, acentuada por la imposibilidad de prever a cuál de mis tres vidas me escupirá ese día el sueño. Mañana tengo dentista, no tiene sentido en el tiempo, mañana puede ser en una semana, en un mes, o en un año. Y lo que viene mañana, en mi mañana, es siempre un enigma. Como Luis, soy oficinista y mi mujer está embarazada de mi primer hijo, como Ángeles, soy pintora lesbiana y vivo a caballo entre Formentera y Londres. En tres libretitas que guardo en las mesillas de noche, repaso los esquemas de mis tres vidas. Esta mañana, todo ha sido distinto: un inédito silbido de tren me ha despertado. Y un olor a sangre, crudo y dulzón, ha acompañado al vértigo de la irrupción a mi cuarta vida.

lunes, 16 de abril de 2012

LAS ASIGNATURAS PENDIENTES

Cargo con dos asignaturas suspendidas desde tercero. Se me han atravesado como un hueso de pollo, como dos huesos de pollo que me impiden seguir con el resto de la comida sin atragantarme. No veo la forma de librarme de ellas, de dejarlas atrás. He hablado con los profesores, les he pedido un rasgo de clemencia, que me dejen preparar trabajos para evitar el blanco o negro de los exámenes.
Pero siempre sale negro. Y sigue el escollo en el camino, dos mojones que abandonan el arcén y se colocan delante de mí, torres equidistantes, justo en medio de la carretera. Y yo, como ratón en el laberinto, los rodeo por un lado y por el otro mientras busco la forma de avanzar.
Así, y casi una vez por semana, el sueño se repite, con muy pocas variantes, desde hace años. No sé qué estudio, ni las materias que se me resisten, pero en el tiempo persiste, como amenaza latente, la idea de lo inconcluso. Por la mañana me lavo la cara y en el agua fría llega disuelto el alivio de saber la suerte que tengo de seguir de momento aquí, todavía sin aprobar.
(Basado en estrictos hechos reales. Sí, amigos, el sueño se repite y se repite.Y aquí sigo.)

lunes, 2 de abril de 2012

HERMANOS

Tú, hermano, que nunca me engañas, ¿estoy vivo o muerto?
Muerto, hermano, muerto, los vivos no preguntamos.